La segunda jornada de ECAM Forum 2026 ha acogido la presentación del Nostradamus Report en una programación con actividades dedicadas a la restauración cinematográfica, la producción independiente y las tendencias que definirán la industria en los próximos años. Por Sara Rodríguez Martín

La segunda jornada de ECAM Forum ha tenido lugar este miércoles 10 de junio con una programación marcada por la reflexión sobre los desafíos del sector audiovisual contemporáneo, la puesta en valor del patrimonio cinematográfico y el intercambio entre cineastas, productores y agentes de la industria internacional.
En esta ocasión, todo el programa se ha desarrollado en la sede usual del evento: Matadero Madrid.
Programación de la segunda jornada
La jornada arranca en la Cineteca Madrid con nuevas sesiones de LAST PUSH, las producciones en fase de postproducción dirigidos exclusivamente a programadores y compradores invitados.
Este espacio, que se ha desarrollado tanto en horario de mañana como de tarde, permitió a los proyectos seleccionados presentar sus materiales ante potenciales socios estratégicos para impulsar su recorrido internacional y facilitar futuras oportunidades de distribución y exhibición.
Dentro de las actividades abiertas al público y a los acreditados, las Industry Talks comienzan con Cabezas cortadas. La restauración de una película maldita, una conversación entre Javier Mosqueda y Miguel López centrada en los procesos de recuperación y conservación de obras cinematográficas. La sesión aborda el trabajo desarrollado en torno a la película de culto de Glauber Rocha, así como los desafíos técnicos e históricos que implica la restauración del patrimonio audiovisual.
A mediodía, el foro acogió una de las charlas más destacadas: la presentación de Nostradamus Report 2026 bajo el título La próxima década audiovisual. La investigadora Johanna Koljonen y Peter Andermatt analizaron las principales tendencias que podrían marcar la evolución de la industria en los próximos años, en una sesión que examinará cuestiones relacionadas con los modelos de negocio, la producción, la distribución y el impacto de los cambios tecnológicos en el ecosistema audiovisual internacional.
ECAM Forum acoge la presentación del Nostradamus Report 2026
Durante su intervención en la sesión, Johanna Koljonen situó el debate en torno a la capacidad de la industria para comprender un entorno cada vez más complejo y cambiante.
La edición de este año parte de una idea central: la dificultad de interpretar correctamente la realidad en un momento en el que los cambios tecnológicos, económicos y geopolíticos alteran constantemente las reglas del sector.
Según la investigadora, toda representación de la realidad implica una selección que condiciona la forma en que se entienden los problemas y las oportunidades. Señaló que la industria audiovisual atraviesa una etapa en la que resulta cada vez más difícil identificar tendencias estables.

En el terreno de la ficción televisiva, Koljonen analizó las consecuencias del final del denominado «Peak TV», un periodo caracterizado por un crecimiento sostenido de la producción global.
Aunque reconoció que el ajuste vivido en los últimos años ha tenido efectos especialmente duros para numerosos mercados europeos, recordó que las grandes plataformas continúan registrando resultados sólidos. «Los streamers están bien. No están sufriendo», afirmó, en referencia a la situación de compañías como Netflix, pese a la reducción generalizada de encargos y producciones.
Foco en la transformación de los hábitos de consumo audiovisual
En este sentido, Koljonen destacó el crecimiento de formatos vinculados al contenido vertical y a los microdramas, un segmento que combina narrativas seriadas de bajo coste con modelos de monetización basados en micropagos dentro de aplicaciones móviles.
Según explicó, «el microdrama es el punto medio perfecto», ya que la expansión de estos contenidos está contribuyendo a romper las barreras existentes entre la producción audiovisual convencional y los entornos dominados por creadores digitales y plataformas sociales.
Junto a las transformaciones tecnológicas, el informe también alertó sobre los desequilibrios existentes en la producción cinematográfica europea. Koljonen señaló que el volumen de películas producidas continúa creciendo mientras los niveles de exhibición y visibilidad permanecen limitados.
«Estamos haciendo demasiadas películas para el ecosistema y la distribución que tenemos», afirmó. La analista advirtió de que este incremento de títulos está provocando una creciente competencia entre las propias obras por captar la atención del público.
Otro de los aspectos abordados durante la presentación fue la necesidad de entender el audiovisual como parte de un ecosistema cultural más amplio. Frente a una visión centrada exclusivamente en la cadena tradicional de producción y distribución, Koljonen defendió que las películas y las series conviven hoy con redes sociales, comunidades de fans, contenidos derivados y múltiples formas de participación cultural que amplían su impacto más allá de la pantalla. «La gente hace de esas obras parte de sus vidas, porque se identifican con la historia y su contexto; ahí es cuando la obra cobra valor», señaló.
El informe plantea que la industria debe ampliar sus herramientas de análisis para comprender mejor cómo circulan los contenidos y cómo las audiencias interactúan con ellos en un entorno mediático cada vez más fragmentado.

Rodrigo Teixeira y su experiencia en cine independiente
La programación de tarde continuó de la mano del productor brasileño Rodrigo Teixeira, uno de los más relevantes del panorama internacional con títulos como Aún estoy aquí, Call Me By Your Name, Ad Astra, A Ciambra, La bruja, El amor es extraño, Tarde para morir joven, Aurora, Kontinental ’25, La Red Avispa, La isla de Bergman o Frances Ha, entre otras muchas.
Fue protagonista de la conversación Defender el cine independiente desde la producción y en ella habló de su experiencia, de cómo incursionó en el mundo audiovisual, cómo empezó con sus primeros proyectos con una financiación escasa y cómo llegó a formar su compañía hace ya 20 años. Una experiencia que también ha estado repleta de retos y aprendizajes, aunque en palabras del propio Teixeira, «mi única barrera es el dinero. Con un buen presupuesto se puede hacer de todo».
El productor explicó que sus primeros pasos estuvieron vinculados a proyectos de bajo presupuesto financiados con recursos propios, una estrategia que asumió como un riesgo calculado.
Según explicó, el coste reducido de su primera película le permitía recuperar la inversión a través de la venta de derechos televisivos incluso si el recorrido comercial era limitado. Sin embargo, el resultado superó todas las expectativas: «La película hizo diez veces más dinero de lo que costó. Nadie imaginó que iba a tener 200.000 espectadores en salas».
A lo largo de la conversación, Teixeira insistió en la importancia de construir una estructura empresarial sostenible basada en una cartera diversificada de proyectos. «Si tienes un grupo de proyectos, estás mucho más protegido que si haces solo uno», señaló, a pesar de admitir que esta estrategia también es riesgosa porque no todas las películas tienen beneficios.

Retos y aprendizajes
Una de las mayores dificultades de su carrera ocurrió durante la producción de un proyecto que estuvo a punto de paralizarse por problemas financieros en plena preproducción. Teixeira explicó cómo decidió asumir personalmente la responsabilidad de sacar adelante la película tras la retirada de uno de los socios implicados.
«Salvé la película, salvé la reputación del productor francés, salvé al director, pero maté a mi compañía», afirmó. El productor reconoció que aquella decisión comprometió seriamente la estabilidad financiera de su empresa y aseguró que hoy actuaría de otra manera. «A veces algunos proyectos no se hacen. Y no necesitan hacerse», añadió al reflexionar sobre las lecciones aprendidas tras aquella experiencia.
La relación con los cineastas también ocupó buena parte de la conversación. Teixeira definió su labor como la de un productor al servicio de los directores y aseguró que la confianza en el talento creativo es uno de los criterios fundamentales para seleccionar proyectos. «Hago películas para los directores. Para ellos recibo las balas», resumió.
En este sentido, defendió la necesidad de mantener una conexión constante con nuevas generaciones de creadores para evitar que las productoras queden desconectadas de los cambios culturales. «Solo te vuelves viejo cuando no entiendes lo que está pasando en tiempo real», afirmó, citando una reflexión del director estadounidense Paul Mazursky que, según explicó, ha marcado profundamente su forma de trabajar.
ECAM Forum finaliza su segunda jornada con dos actividades centradas en la creación cinematográfica
Por un lado, el foco dedicado a Milagros Mumenthaler, con la proyección de La idea de un lago seguida de un encuentro con el público.
Paralelamente, el ciclo El estado de las cosas fue el escenario de conversación titulado La dirección cinematográfica en el presente, que reunió a Rodrigo Sorogoyen, Alauda Ruiz de Azúa y Sandra Romero para abordar las inquietudes, desafíos y transformaciones que atraviesan actualmente la práctica de la dirección cinematográfica.