Federico Alvarado recogiendo el accésit del Premio DAMA de Guion en 2025

Federico Alvarado: “Hay muy poco trabajo en el cine argentino ahora y la mayoría de las películas son financiadas por plataformas”

octubre 14, 2025
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Hace unos días publicamos nuestra entrevista a Laura Conyedo, coguionista ganadora del Premio DAMA de Guion Lola Salvador. Durante el evento, RUBIK también charló con el cineasta argentino Federico Alvarado, que obtuvo el accésit de 10.000 euros por su guion Caja de resonancia.Por Carlos Aguilar Sambricio

Federico Alvarado recogiendo el accésit del Premio DAMA de Guion en 2025

El guion de Caja de resonancia presenta un relato en el que tres hermanos se enfrentan a viejas heridas familiares mientras una inundación los obliga a convivir en la casa que pretenden vender.

El jurado, formado por Júlia de Paz, Santiago Fillol y Violeta Salama, consideró que Federico Alvarado logra “encontrar en el dispositivo cinematográfico y el sonido un aliado para poder compartir un trauma que humanamente nos desbordaría”.

Durante su intervención, Alvarado mencionó que en el mundo del guion el estado natural es ser rechazado. En ese sentido, supone una excepción ser reconocido entre los casi mil guiones que se presentaron al concurso.

“Genera mucha motivación. Este proyecto está envuelto en una gran frustración porque estuvimos muy cerca de conseguir financiamiento argentino y, por la entrada del gobierno de Milei, no lo pudimos conseguir. Ese tipo de golpes frustran a veces pero saber que el proyecto fue destacado dentro de una gran cantidad de proyectos genera un ímpetu nuevo para volver a retomar el proyecto y tratar de conseguir la financiación de nuevo”, nos cuenta Federico Alvarado.

Abundando en esto, añade, “siempre está bueno saber que hay gente que también cree que lo que uno hace es destacable o vale la pena” puesto que “a veces uno está muy acostumbrado a ser rechazado y se olvida que igual lo que uno hace tiene valor”.

En la charla previa, Alvarado manifestó que los laboratorios muchas veces intentan homogeneizar los proyectos. Le preguntamos si el hecho de que él haya hecho algo muy personal y haya gente que lo valora como tal, sin tratar de encajarlo en un molde, es una satisfacción.

“Igual creo que fui injusto al decirlo de esa manera, porque en algunos laboratorios he encontrado pequeñas herramientas que hicieron que el proyecto crezca. No en el sentido de encapsularlo en una cosa más comercial o algo más estructurado, pero en los laboratorios muchas veces se generan preguntas que hicieron que el proyecto cambie y se volviera incluso más particular. En un laboratorio en particular sucedió esto”, matiza el guionista argentino.

Pero admite que “esos espacios están formados por gente que en algún momento tienen que decir algo de tu proyecto, tienen que aconsejarte y muchas veces uno sale medio mareado de este tipo de instancias, a veces incluso los consejos que te dan son contradictorios y uno no sabe muy bien para dónde salir”.

La clave está en saber “seleccionar lo que a uno le sirve de manera que no se pierde la esencia del proyecto”. Esos lugares son útiles cuando “sirven para repreguntarte por qué estás haciendo lo que estás haciendo, porque estás queriendo contar lo que querés contar”.

En cuanto a la singularidad del proyecto, Alvarado cree que el hecho de que sea una historia que se nutre de cosas personales y de personas que fueron parte de su vida “lo hace particular y a la vez universal”.

Según nos señala, el proyecto tiene elementos especiales como que transcurre en una zona muy particular de Argentina que está rodeada de ríos: “Hay un contexto que tiene que ver con una inundación, que es lo que inicia la trama de la película. El protagonista viene desde España y se reúne con sus hermanos mayores para vender la casa de la infancia. Durante ese encuentro, sucede esta inundación que los termina aislando por varios días adentro de la casa y es ahí cuando se empieza a desarrollar la historia”.

En ese sentido el lugar y la inundación son elementos que destacan pero también “la construcción del mundo sonoro de la película “ya que el protagonista de la película “es un artista sonoro que hace sonido para cine”, lo cual Alvarado sostiene que “puede ser un valor de de de producción”.

También es prometedor, y un valor, para levantar la película que tienen el apoyo de unas cartas de intención de participar de algunos intérpretes: el actor argentino, Marcelo Subiotto —protagonista de Puan— y el actor uruguayo Alfonso Tort.

Una posible coproducción y la situación del cine argentino

La idea de Caja de resonancia es que el proyecto sea dirigido por él. Todavía no hay productora implicada, aunque con matices, según nos explica: “En el momento en que estuvo cerca de hacerse, estaba trabajando con un amigo que es el productor de la película. Digamos que no tiene una empresa constituida todavía y era una película muy independiente. En Argentina, puedes conseguir la financiación por persona jurídica o por persona física, que en este caso era así. Finalmente se terminó cayendo. Entonces, yo quiero que él siga participando del proyecto porque es alguien que lo viene acompañando este proyecto y es una de las personas que me han dado mucho feedback. A partir de lo que suceda en adelante, si se llega a involucrar alguna productora, voy a tratar que él forme parte del proyecto. Formalmente, no hay ningún tipo de compromiso con ninguna productora”.

El problema es que, como nos relata, “en Argentina está muy difícil la situación para conseguir financiación”, por lo que necesitan “aliados extranjeros de otros países”.

Por un lado, hay buenas perspectivas en Latinoamérica, nos dice Alvarado: “Tenemos la posibilidad de hacer un acercamiento con Uruguay, porque yo trabajé previamente como coguionista de una peli uruguaya. Ahora estoy viviendo en Chile y la idea es generar vínculos también con productoras chilenas”.

Federico Alvarado dirigiéndose a los asistentes tras recibir el reconocimiento por su guion de ‘Caja de resonancia’

Pero también espera que en España pueda encontrar algún socio. “De hecho, naturalmente se puede llegar a conseguir una coproducción en España porque el personaje principal, más allá de que es argentino, vivió diez años en España y al inicio de la película vuelve a Argentina”, apunta Alvarado.

Le preguntamos por esa dificultad que menciona para hacer cine en Argentina, ya que Milei y su gobierno tienen la determinación de mutilar la industria cinematográfica, pues ya se están viendo los efectos. “Sí, Milei asumió el cargo a finales de 2023 y durante el 2024 no se produjeron películas, cuando veníamos de una estadística de más o menos entre 150 y 200 películas anuales que financiaba el INCAA, entre películas más chiquita y películas más grandes. Eso se cortó absolutamente. A partir del 2024 frenaron todos los concursos que había”, explica Alvarado

El guionista añade que antes había ventanilla abierta y se podía presentar un proyecto y, si lo aprobaban, lo financiaban: “Cuando asumió el cargo Milei, cerró la ventanilla abierta y casi durante todo el 2024 no hubo ningún concurso. A finales de 2024, hicieron un llamado para un concurso de ópera prima y creo que uno de segundas películas. A mitad de 2025 eh salieron los ganadores y en total deben ser diez, cinco para cada convocatoria”.

Esos pocos proyectos apoyados, además, están amparados por productoras de gran recorrido, lo que es un varapalo para los nuevos cineastas y productores: “Se está eliminando la posibilidad de que cineastas emergentes puedan producir sus primeras películas porque las productoras que se están apoyando ya tienen mucho bagaje. Hay muy poco trabajo en el sector audiovisual y la gran mayoría de las películas son financiadas por plataformas”.

De hecho, en el Festival de San Sebastián, marco en el que se entregó el premio, había varias películas argentinas incluso en competición, pero hechas por plataformas o por alguna coproducción internacional.

Alvarado menciona un caso interesante de una película que puede ser un modelo del cine al que se ven abocados ahora mismo los argentinos: “El mensaje de Iván Fund, que no está en competencia (en Horizontes Latinos) y que ganó un premio en Berlín, es súper destacable porque tiene un esquema de producción muy distinto. Esa película no se financió con el INCAA y se hizo con una especie de cooperativa para poder llevar adelante la película, además de algunos fondos de afuera”.

Es decir que, como nos relata, “hay algunos otros ejemplos de resistencia que han logrado llevar a cabo producciones con un esquema de producción mucho más pequeño y con ayudas internacionales”, porque si no, añade, “es imposible hoy en día”.