Sandra Seeling, fundadora y directora de Evolution Mallorca International Film Festival, celebra la decimoquinta edición del certamen y repasa las novedades de este año, entre las que destacan el regreso del pitch de proyectos y el quinto aniversario del Cinematography Focus. Por Sara Rodríguez Martín

Rubik: Me gustaría empezar hablando del momento actual del encuentro. ¿En qué punto dirías que está ahora Evolution Mallorca y cómo dirías que ha evolucionado en estos años?
Sandra Seeling: Yo creo que, en este momento, celebrando la decimoquinta edición de Evolution, estamos en un momento muy especial, primero de todo por haber llegado hasta aquí, sobre todo tratándose de un festival independiente, siempre quiero subrayar esta palabra.
Porque es un festival realmente apoyado por mucha gente de la industria por el amor al cine. Entonces, poder llegar a estos quince años es una labor de amor por el cine independiente de todo el mundo que nos apoya, y esto es importante tenerlo en cuenta.
Yo creo que la visión que he tenido como fundadora desde el principio, la de crear un encuentro de cine independiente internacional junto con el cine balear, se ha hecho realidad. Estoy muy orgullosa de mí y del equipo porque al principio no era fácil crear un diálogo entre la industria internacional y la industria local. ¿Por qué? Bueno, porque la gente hace sus cosas de una cierta manera y a veces es difícil cambiar o abrir nuevas puertas, y creo que Evolution, cada año más desde el principio, ha conseguido hacerlo.
Ha abierto puertas nuevas para oportunidades nuevas, para un diálogo nuevo entre estas dos comunidades, la internacional y la balear, y ha crecido cada año con los invitados, con los cineastas que vienen al festival.
Rubik: Hablando un poco de esta edición, ¿qué novedades hay? ¿Alguna que destaque especialmente? Y, sobre las actividades de industria, ¿hay algún tema que resalte por encima del resto?
S.S: Siempre es tan difícil escoger uno para que resalte porque hay muchas cosas. Pero creo que este año, en particular, hemos trabajado muchísimo la sección de industria porque hemos notado que, claro, un festival vive de sus películas, pero la industria es importantísima. El cineasta que tiene una película en el programa, o que viene a vivir el festival, la primera pregunta que se hace siempre es: «¿Y qué hay más allá de las pelis? ¿Qué me puedo encontrar? ¿De qué manera puedo conectar con la industria?».
Por eso hemos trabajado tanto esta parte de industria. Y no solo son quince años de festival, son cinco años del Cinematography Focus, que ya se ha consolidado tanto.
Este año, la novedad en el Cinematography Focus, donde hablamos, trabajamos y enseñamos el arte y la técnica de ser director de fotografía, viene de algo que nos pidió la gente que vino el año pasado. Nos preguntaron: «¿Por qué no tenéis un poco más de eventos que sean hands-on?». Es decir, donde podamos trabajar con cámaras, tenerlas en la mano, cambiar el foco, poner luces.
Entonces, este año nos hemos juntado con CEF Film School, aquí en Mallorca, y vamos a estar en un set, como en un rodaje, y realmente tener luces y actores, hacer el montaje y crear un ambiente con una iluminación específica para esta escena. Habrá dos directores de fotografía allí enseñándolo y explicando cómo se hace.
Luego, lo que ha vuelto este año y que me hace muchísima ilusión es el pitch. Este año vuelve con siete proyectos. Además, cinco de ellos son de aquí, de Mallorca, y son de mujeres. Para mí, también como directora del festival y siendo mujer, es muy importante apoyar a las cineastas en el momento muy inicial del desarrollo de un guion. Por eso tenemos un número tan alto de mujeres en el pitch.
Tenemos un jurado súperbueno, en el que, por ejemplo, está Charles Gillibert, coproductor de Sirât; Kim Magnusson, un productor danés que ha ganado dos Oscar; y Gabriela Ortega, que es una cineasta de República Dominicana que ha ganado también en el Festival de Sundance con muchos proyectos. Entonces, es un jurado muy diverso que puede apoyar mucho estos proyectos y darles un paso hacia adelante. Esta es una de las novedades.

Rubik: Precisamente sobre los proyectos del pitch, ahora que han vuelto, ¿identificas alguna tendencia, algo que llame la atención, o son muy diferentes entre sí?
S.S: Sí, son muy diferentes entre sí, pero una tendencia que sí he visto es que en los últimos años había muchas historias sobre el futuro, sobre cómo vamos a vivir en el futuro, el impacto de la inteligencia artificial, los hologramas que salen en las películas… Pero este año veo un poco que vamos para atrás y gana un poco más la nostalgia.
Creo que los temas que veo más son la amistad o la familia. Creo que volvemos a lo básico y vemos que esto importa más que todo lo demás. Y es muy bonito verlo en las historias que se están presentando.
Rubik: ¿Pasa también con las películas de las distintas secciones? ¿Ves esa misma nostalgia?
S.S: Sí, ahora que lo dices, sí. No lo había pensado. Yo creo que nosotros hemos abierto este año con Club Kid, una película de Jordan Firstman que ha tenido ya un recorrido muy extenso por festivales. Es una película muy bonita, también, sobre la relación de un padre que no sabía que tenía un hijo. Se lo encuentra cuando su hijo ya tiene diez años y viene a vivir con él, y trata sobre la humanidad de esta relación.
Es algo bonito, más interno, y esto creo que gusta mucho: que la gente quiere ser impactada de una manera más emocional.
Luego, en la parte de Feature Films, también tenemos, por ejemplo, Fatherland, que tuvo su estreno en Cannes y cuyo productor, Edward Berger, recibirá un premio en el festival. Es una película en blanco y negro sobre el escritor Thomas Mann, y sobre cómo vuelve a Alemania después de la Segunda Guerra Mundial y se encuentra con sus fans.
La película en realidad trata sobre él y sus hijos, y la relación que tienen. Esta es la historia dentro del contexto más amplio de la vida después de la Segunda Guerra Mundial, pero al final no trata sobre eso, sino sobre la relación del padre con sus hijos. Creo que ahí también volvemos un poco más a lo básico otra vez.
Rubik: También me gustaría preguntarte por el Cinematography Focus. He visto que este año concedéis el Cinematography Icon Award a Matthew Libatique. Me llama la atención que, como festival independiente, reconozcáis tanto el trabajo de la fotografía con un galardón honorífico y un foco específico. ¿A qué se debe esto?
S.S: Sí, esto ha salido de una respuesta muy personal. Después de la décima edición del festival, mi marido, que es director de fotografía, y yo nos sentamos y siempre hacemos un balance del festival. Después de la décima edición, aún más, para pensar cómo podemos evolucionar el festival y qué podemos hacer.
Nos dimos cuenta de que en la mayoría de festivales del mundo no había ninguna parte dedicada al arte de los directores de fotografía, que realmente es una parte imprescindible de la producción, porque sin ella no se podría hacer una película.
Él me dio un poco la idea. Y, cuando hicimos el primer Cinematography Focus, vimos que la respuesta era enorme. Inmediatamente, todos los medios específicos de cinematografía se hicieron colaboradores, al igual que diferentes proveedores.
Para mí siempre ha sido muy importante que todos los eventos vinculados al Cinematography Focus no estén a un nivel tan difícil que solo alguien que ha estudiado dirección de fotografía pueda entenderlos. Para mí era muy importante que los eventos estuvieran abiertos para que productores, directores y actores pudieran acceder y aprender más sobre esta parte de hacer cine.
Funciona muy bien y a la gente le encanta porque es algo diferente, muy único.

Rubik: A la hora de organizar el festival, ¿tienes más un propósito local, que sea un evento de Mallorca, o una intención más internacional? Porque, al final, es un evento internacional. ¿Cuesta mucho llevar a la isla a profesionales del sector tan diversos?
S.S: No cuesta mucho, la gente quiere venir a Mallorca. Tenemos mucha suerte porque la isla siempre es un sitio al que a la gente le gusta ir. Además, se puede venir a disfrutar de la comida y de la cultura, y luego también inspirarse con un programa de cine y de industria audiovisual. Casi no hay nada mejor, diría yo.
Por eso creo que hemos creado una plataforma en la que, otra vez, quiero decir que la mezcla es lo que importa. Evolution sí que es un festival internacional de cine, pero es la mezcla entre el cine balear e internacional lo que lo hace tan especial.
Rubik. También hemos escuchado hablar en otras ocasiones sobre internacionalizar el encuentro, lo que supone llegar a mucha más gente. Siendo un evento boutique, ¿cómo planteas esta internacionalización?
S.S: Yo creo que siempre hay algunos espacios que se pueden llenar y que hay margen para crecer un poco, pero ya el año pasado llegamos a los 9.000 asistentes y creo que este año ya vamos a tope con las entradas y los pases que estamos vendiendo.
De las 140 películas y proyectos que tenemos en el programa, ya tenemos más de 90 cineastas que vienen de todas las partes del mundo para presentar sus películas. Entonces, creo que está funcionando esta creación de comunidad internacional.
Rubik: Para terminar, dentro de todos los eventos audiovisuales que se celebran ahora en otoño, que la verdad es que son muchos, ¿cuál dirías que es el elemento diferencial de Evolution Mallorca?
S.S: Es la diversidad que tiene Evolution. Yo creo que, si quieres, como cineasta, estar en un evento que te pueda apoyar en diferentes cosas, como tener un público internacional y networking internacional, pero también, si por ejemplo tienes previsto hacer una próxima película y estás pensando rodarla aquí, tienes todos los recursos en el festival para conectar con la parte balear.
Hacemos un tour este año por Calvià, un municipio que ha declarado que este es el año del cine para ellos. Vamos a enseñar las localizaciones para rodar a un grupo de más de veinte profesionales de la industria. También vamos a visitar las productoras que están aquí y los platós que tenemos, para enfocar y enseñar las posibilidades que hay: equipos técnicos y también la infraestructura que está hecha para hacer rodajes.
El aeropuerto está súper cerca de todas las localizaciones, podemos rodar en la playa y realmente treinta minutos después estar en la montaña. Y, bueno, estas cosas son las que hacen que, si tienes ganas de inspirarte y aprender, creo que Evolution es tu sitio.
Esto es lo que nos hace diferentes: aquí puedes encontrarte con Mads Mikkelsen a la misma vez que con Isabel Coixet. Esta mezcla es lo que me gusta, que haya de todo y que en Evolution lo tengamos.