Tras superar un inicio de carrera marcado por conflictos financieros y dificultades en la distribución de su primer largometraje, Paco Torres se ha consolidado en los últimos años como referente en publicidad, desarrollo de ficción, producción y formación en inteligencia artificial generativa (IA). En Rubik hemos conversado con él sobre cómo cree que la IA transformará la industria audiovisual y sobre su experiencia como docente, creador y pionero en nuevas tecnologías. Por Miguel Varela.

Rubik: Me gustaría empezar hablando de tus inicios en el mundo audiovisual. En tu primera película, entre 2009 y 2010, comentas que no lo tuviste nada fácil… ¿qué ocurrió?
Paco Torres: Lo que ocurrió, básicamente, es que no me pagaron y además, no cuidaron la película, fueron a por las ayudas de amortización. Estuve ocho años intentando levantar la película, me asocié con empresas que se presentaban como muy profesionales y resultaron ser todo lo contrario.
Luego tuve un mal comienzo, que fue mi peaje como director novel y del que salí con muchísima fuerza: con una demanda en el juzgado, una denuncia ante el Ministerio de Cultura y, finalmente, cerrando un episodio de mi carrera con una gran lección aprendida: hay que aliarse con gente sana, con experiencia, y que trabaje con calidad profesional y humana. Aún recuerdo cuando iba a ver a esos socios a sus oficinas, con mi bebé recién nacida en brazos, pidiendo el dinero que me debían, y me ignoraban por completo.
Tuve un inicio muy amargo, pero con cien euros literalmente me fui a empezar de nuevo a Irlanda. Mi mujer es irlandesa y allí empecé a crecer como director de publicidad.
Rubik: Y después de ese primer comienzo tan duro, ¿qué proyectos llegaron y cómo fue creciendo tu carrera?
Paco Torres: Mi carrera, en realidad, empieza en 1998, cuando comienzo a trabajar en publicidad en Irlanda, en el departamento de marketing de la americana Gateway y la agencia McCann, haciendo campañas para la región EMEA desde Dublín y Manchester. Entre 1998 y 2009 combino absolutamente todo: cortometrajes, publicidad y marketing, trabajando entre Irlanda y España como director creativo y realizador. En ese periodo realizo trabajos importantes, como la campaña del Sevilla FC “Los sueños se cumplen y lo mejor está por llegar”, considerada la mejor campaña del club, donde yo era el director creativo de la agencia que llevó a cabo esta acción y creación.
En 2009, arranco con mis socios mi primera película, que no se estrena hasta 2011. Yo estaba entonces en Irlanda, adonde había tenido que regresar precisamente por el fiasco que te comentaba antes. En ese momento me llamó Jonathan Holland, de Variety, para decirme que había visto El vuelo del tren. Se proyectaba en un único cine en Madrid, el cine La Paz. Le pareció increíble y le sorprendió no haber oído hablar nunca de ella.
La película no estaba en ningún festival español porque estas personas, al solicitar las ayudas del ICAA, mintieron: declararon que la película se había estrenado un año antes. A él le sorprendió encontrarla allí por casualidad. Entró, la vio, le gustó y me llamó porque quería escribir sobre ella.
Variety publicó un artículo sobre una película que prácticamente nadie había visto. Para mí fue algo muy bonito y el film empezó a tener un reconocimiento internacional. Después continué con mi carrera en publicidad y, en 2012, rodé el cortometraje The Rattle of Benghazi, en Dublín, con 3.000 euros. Inventamos Libia en Dublín. El corto pasó por unos 200 festivales y ganamos premios como el de Amnistía Internacional, RTVA o el ICCL de Derechos Humanos. Obtuvo unos 30 premios y estuvo circulando por medio mundo.
Eso me abrió la puerta al mundo árabe y llevo ya casi quince años trabajando allí. En ese mismo año hice el corto Halowin que selecciona Lars Von Triers para su proyecto Gesamnt y en el 2015 ruedo un largometraje experimental en 14 horas para ver y entender mi capacidad y elasticidad como director, trabajos que se exhiben a nivel mundial en grandes festivales como Cork, Málaga, Rotterdam, etv.
Rubik: ¿Cómo ha evolucionado esa doble faceta que combina la publicidad con la ficción?
Paco Torres: Sigo dirigiendo publicidad y eso me ha permitido avanzar todos estos años con bastante estabilidad, porque me da seguridad económica. Gracias a ello he podido seguir creciendo profesional y personalmente. He dirigido más de 300 anuncios para marcas como Banco Santander, HSBC, SGBL, Guinness, Junta de Andalucía Turismo, Isla Mágica, 100 Montaditos, Rastreator, Yves Saint Laurent, etc.
Hace dos años, en el verano de 2023, después de casi diez años muy centrado en la publicidad, pude montar una gran productora en Sevilla porque encontré dos grandes socios que quisieron apostar por mí y por mis proyectos. Gracias a Jesterina —la serie y el largometraje de animación— y a otros desarrollos, decidieron invertir.
Después surge Veleta, sobre Anita Carmona. Tuve la fortuna de escuchar en la radio, mientras conducía, el relato de Jesús Hurtado, que había investigado su historia. Era una entrevista en RTVE. Me interesé mucho, contacté con él, compramos los derechos de su relato y me puse a escribir el guion junto a Amaya Muruzábal, la guionista de Reina Roja. Es la historia de la primera mujer futbolista de España y del mundo, la malagueña Nita Carmona.
Nos apoyan Canal Sur —que ha sido la primera en apostar por esta gran historia y demuestra el gran trabajo que hace nuestra televisión pública respaldando lo nuestro—, la Junta de Andalucía, el ICAA y también Irlanda, ya que coproducimos con Vico Films. Ahora mismo estamos cerrando acuerdos con plataformas: estamos en negociaciones y esperamos concretar en el próximo mes para empezar el rodaje entre marzo y abril del año que viene. Queremos estrenar en septiembre de 2026.
Y puedo confirmar que la protagonista es Zoe Bonafonte (El 47), que, sin duda, va a hacer que esta película brille y conecte con el público global.

Rubik: Además del trabajo con la productora, estás muy implicado en el ámbito de la inteligencia artificial, que va a ser uno de los grandes temas de la producción audiovisual en los próximos años.
Paco Torres: Siempre he sido una persona a la que le gusta probar cosas nuevas, tecnologías nuevas. Con 12 años gané el primer premio de periodismo de El Corte inglés para colegios, desde mi colegio Altair, éramos diez chavales haciendo un periódico mensual y ganamos este concurso, 100.000 pesetas para diez chicos. Todavía recuerdo la ceremonia de entrega de premios en el Teatro Lope de Vega, de toda España, ganamos nosotros.
Me pasa con las cámaras, con las ópticas, con absolutamente todo. Siempre he tenido esa inquietud por descubrir herramientas que me ayuden a hacer mejor mi trabajo. La creatividad, la capacidad de adaptación y el pensamiento crítico son mis mejores aliados para moverme en un mundo en constante transformación.
Como siempre he estado en dos mundos —la creatividad publicitaria y la ficción—, para mí era casi una obligación entender qué se estaba moviendo en esos ecosistemas para poder hacer cosas realmente interesantes. A finales de 2023 empecé a profundizar en la IA —en realidad llevo ya unos tres años, aunque no lo parezca— y me metí de lleno en comprenderla. Y lo que más me gusta es tener una mente creativa y emprendedora, me he construido a mi mismo con estos dos factores y eso me ayuda a visionar y entender proyectos.
He invertido, y sigo invirtiendo, bastante dinero en IA para poder explorarla, y una cosa me fue llevando a la otra. Empecé a ir a festivales, a mercados… Ahora me invitan empresas, he dado clases a profesorado de FP en Mallorca, he participado en Acutelan On The Road y sigo formando a mucha gente. Me llaman productoras para impartir cursos de IA, me llama la asociación APPA y, en el último año, han empezado a llamarme instituciones, empresas privadas y centros de formación para crear programas y ayudar a que la gente entienda qué es la IA.
He impartido clases y charlas sobre IA en lugares como SFCC, DES Málaga, Conecta Ficción & Digital, Anifilm en República Checa, el Festival Internacional de Pune (India), el Festival de Cine Europeo, BIAM 24 y 25, Jerez Digital, Land Cluster, Programa creando de Junta de Andalucia en la UNIA Rábida, Programa de Acompañamos de Junta de Andalucía… y así hasta casi cuarenta eventos.
Todo esto lo hago desde mi otra empresa, Lunaaran Media, que está viviendo una escalada muy fuerte. Estamos en una fase de explotación en la que hay una demanda enorme de formación. La gente quiere aprender, quiere entender qué está pasando, y especialmente el sector audiovisual siente esa necesidad.
Y esto está “explotando” en el mejor sentido de la palabra: hay curiosidad, inquietud, ganas de aprender. Creo que una de las cosas que he aprendido a lo largo de mi carrera, al estar constantemente presentando proyectos de publicidad y ficción, es algo que ya tengo casi de manera innata: la capacidad de enseñar, de transmitir conocimiento. Me he adaptado a la ley de Darwin y me considero una persona poliédrica, con muchas aristas, que se adapta al medio. Y en el audiovisual, el tablero ha girado por completo.
Rubik: En tus formaciones sobre inteligencia artificial se insiste mucho en que no son cursos teóricos al uso. ¿Qué los hace diferentes y qué resultados estás viendo?
Paco Torres: Mis cursos no son el típico curso académico con un profesor impartiendo teoría. Mi carrera es muy extensa y he trabajado en muchos ámbitos distintos, tanto en publicidad como en ficción, agencia sy empresas. Cuando me pongo a enseñar, comunico desde la experiencia real. Muestro ejemplos prácticos mientras explico cómo se hacen, y eso genera un impacto muy fuerte en el alumnado.
Hablar del brief, del guion, de la construcción de planos, del storytelling y, al mismo tiempo, enseñar las mejores herramientas de IA para potenciar ese trabajo, hace que los alumnos y alumnas aprendan a contar historias con IA de una forma sorprendente. Se dan cuenta de que es posible, de que se puede aprender.
Existe mucho miedo y vamos por detrás de otros países, pero es perfectamente factible. Si hay personas con talento capaces de comunicar y enseñar bien, España también puede liderar este ámbito. Y, sin duda, en Andalucía, con empresas como las mías y con nuestro Land Cluster y el apoyo de la Junta de Andalucía, estamos innovando y tomando el pulso a estos cambios en el sector del entretenimiento. Hace unos días nos han reconocido como Cluster de Innovación, así que empezamos a ver un crecimiento exponencial para nuestra industria en Andalucía.

Rubik: Existe un miedo generalizado a que llegue un momento en el que no se pueda distinguir una película hecha con IA de una rodada de forma tradicional, y a la posible desaparición de puestos de trabajo. ¿Dónde está para ti el verdadero peligro?
Paco Torres: Yo defiendo una IA profundamente humanista. Está claro que debe existir un protocolo, y que debería establecerse a nivel mundial. El peligro real aparece cuando la IA funciona completamente “a la carta”, cuando el ser humano ya ni siquiera interviene. Que alguien pueda entrar en una plataforma, pedir “hazme una película” y que la máquina lo haga todo, de principio a fin.
Ese es el extremo más peligroso y es precisamente donde la industria necesita un protocolo muy claro, porque hay que garantizar que siempre haya una persona detrás, tomando decisiones y asumiendo la responsabilidad creativa y ética.
A partir de ahí, lo que está surgiendo con la IA —y ya está ocurriendo— son nuevos modelos de negocio. La IA va a tener su propia distribución, su propia comercialización y su propio público. Lo hemos visto con El Mago de Oz, que se estrenó hace unos meses en Las Vegas y tuvo un éxito enorme, con gente pagando 120 dólares por una experiencia inmersiva. Eso es un nuevo modelo de negocio. Y veremos cada vez más películas y series que se estrenan ya el año que viene en cine y plataformas (Ancestra, Critterz, The Viking Emperor, What Jennifer Did, etc.).
No creo que haya que tener miedo a que la industria tradicional desaparezca. Creo que entramos en un escenario de convivencia y competencia. El miedo —el de verdad— tiene que dirigirse a evitar, mediante protocolos, que la IA actúe de forma completamente autónoma. Y no solo en el cine, sino en cualquier ámbito. Tiene que haber control. Si el ser humano deja de participar en medicina, arquitectura o creación de contenidos, entonces sí tendremos un problema grave.
Ya están llegando ayudas a la producción con IA, veremos festivales y premios abriéndose a proyectos realizados con IA, y entramos en un nuevo modelo de negocio que se va a mover entre el modelo clásico, el híbrido y el puramente IA, además de nuevas formas por explorar. Sobre todo esto ya he hablado en periódicos como The Hindu, The Hollywood Reporter o El País, donde hemos analizado este impacto.
Rubik: Se debate mucho hasta qué punto se puede usar la IA para tareas concretas como la posproducción, pero tú hablas de películas completas hechas con IA. ¿Cuán lejos estamos de ese escenario?
Paco Torres: Creo que estamos muy cerca. Pero hay que recordar que la IA se utiliza en posproducción desde hace unos quince años. Las empresas de postpo ya trabajaban con sistemas inteligentes, máscaras y herramientas tecnológicas avanzadas para crear o modificar planos. Esto no es nuevo.
Ahora bien, ¿estamos cerca de ver películas completamente generadas con IA? Sí, muy cerca. Aronofsky está produciendo una película con IA que se estrenará el año que viene (Ancestra) y Critterz, una película de animación realizada íntegramente con IA, también se estrenará próximamente. Esto ya está aquí.
La clave está en entender que no viene a destruir, sino a ofrecer un nuevo modelo de negocio. Hay que abordarlo desde una visión creativa, emprendedora y empresarial. Incluso aunque no quieras producir con IA, te va a acompañar para hacer mejor tu trabajo. Piensa que la producción con IA adelanta parte de la posproducción al estado de preproducción: trabajamos antes con moodboards, character sheets y context core boards y, a partir de ahí, empezamos el storyboard y la producción con IA.
Lo verdaderamente importante es proteger que el ser humano sea siempre quien tome las decisiones. El único peligro real es el día que nos aparten del proceso creativo. Aun así, convivirán varios modelos: el clásico, el híbrido y el completamente generado por IA. Esto no viene a quitar trabajo, sino a abrir un nuevo modelo de negocio al que puedes entrar… o no.
Rubik: Para terminar, ¿cómo ves la evolución de la industria audiovisual y hacia dónde quieres que evolucione tu productora?
Paco Torres: Nosotros lo tenemos muy claro: queremos evolucionar de forma sostenible, trabajando en proyectos muy premium, pero siempre desde la responsabilidad y la sostenibilidad. Creo que el futuro estará en manos de grandes corporaciones y de empresas muy pequeñas; el tamaño medio tenderá a desaparecer. Hace unos días hemos estrenado un spec para Coca-Cola, en el que hemos cuidado al máximo todo el proceso de creación con IA, aportando nuestra experiencia para lograr un trabajo de alta calidad.
Convivirán modelos clásicos, modelos híbridos y otros basados íntegramente en IA. Incluso veremos a personas individuales produciendo contenido con IA y generando influencia. Eso va a ocurrir.
Nuestra apuesta es clara: sostenibilidad, escucha constante del mercado y contenido de alta calidad. Prefiero rodearme de pocas personas, pero muy buenas, con talento y experiencia. Me gusta trabajar de forma muy meticulosa, casi artesanal. Eso permite avanzar rápido porque hay conocimiento real detrás.
Actualmente, en Blend Studios y Lunaaran Media desarrollamos cinco líneas de negocio: ficción, animación, formación en IA, eventos y dirección creativa. Al final, mis empresas reflejan lo que he hecho toda mi vida: muestran mi ADN. Este es el mundo que conozco, en el que me muevo con comodidad y en el que tengo experiencia.
Hace unos días hemos estado pitcheando Jesterina en Jerez Digital y en el I+D del clúster Gallego, dónde hemos sido seleccionados entre más de 200 proyectos y hemos tenido una gran acogida y diálogo con tv, plataformas y productoras interesadas en entrar en este proyecto. Luego empezamos el 2026 con varios lineups de proyectos y producciones y estamos empezando a desarrollar un proyecto de microfilm en vertical con uno de los mejores productores en vertical del mundo, que nos conocimos en Anifilms esta año y estamos viendo la forma de coproducir esta serie internacional para vertical.
Y gracias ahora al Cluster Audiovisual Andaluz, Land, estamos mirando al futuro —que ya es presente— con garantías y visión. Porque o nos adaptamos, o morimos. Vienen años muy estimulantes, sin duda alguna; hay que disfrutarlos.