Silleras Asesores celebra en 2026 su vigésimo aniversario después de una trayectoria marcada por la especialización en el sector audiovisual, el crecimiento orgánico y la progresiva incorporación de nuevos servicios jurídicos, laborales, fiscales y tecnológicos. Lo que comenzó como un proyecto individual impulsado por Teresa Silleras cuenta hoy con un equipo de más de 50 profesionales dedicado a atender las particularidades de una industria en constante transformación. Por Miguel Varela.

La efeméride coincide, además, con un momento de intensa actividad para la compañía. Al desarrollo de Easy4You, su herramienta tecnológica para la gestión laboral de las producciones, se ha sumado la presentación en abril de Silleras Martín, una firma especializada en asesoramiento fiscal y patrimonial. Todo ello en un año en el que, según explica su CEO, la producción nacional mantiene un buen comportamiento y los servicios internacionales han recuperado buena parte del dinamismo perdido.
Con motivo de este aniversario, conversamos con Teresa Silleras, CEO de Silleras Asesores, sobre la profesionalización jurídica y laboral del audiovisual, la evolución del convenio colectivo, los incentivos fiscales, el regreso de las producciones internacionales, la inteligencia artificial y los principales errores que todavía pueden comprometer la viabilidad de una producción.
Rubik: Nos encontramos ya en el ecuador de 2026. ¿Cómo han sido estos primeros meses del año para Silleras Asesores y qué percepción tenéis del momento que atraviesa la producción audiovisual?
Teresa Silleras: El año comenzó bastante más tranquilo, algo que comentábamos también con compañeros y productores de la industria. Sin embargo, el nivel de producción desde marzo se ha multiplicado y este verano está siendo, para nosotros, el mejor de los últimos años en cuanto a actividad.
Sobre todo ha regresado con mucha fuerza el servicio internacional, un área en la que nosotros trabajamos muchísimo. El volumen se ha multiplicado y todo lo que tenemos actualmente en preparación, preproducción, rodaje y posproducción apunta a que la actividad se mantendrá a un nivel muy alto, al menos hasta noviembre.
El año pasado, una parte del servicio internacional permaneció bastante parada. Entiendo que todavía arrastrábamos las consecuencias de la huelga de actores en Estados Unidos, que retrasó muchos calendarios, y que parte de aquella producción se ha acumulado en 2026. Al mismo tiempo, aunque las plataformas hayan regularizado su volumen, la producción nacional también atraviesa un buen momento. Creo que ahora existe un equilibrio interesante entre la actividad internacional y la producción nacional.
Rubik: Este año celebráis el vigésimo aniversario de Silleras Asesores. ¿Cómo contemplas la trayectoria que os ha llevado hasta aquí?
T. S.: Ha sido un camino muy bonito. No diría que ha sido fácil, pero sí muy especial. Hace veinte años comencé yo sola y hoy somos más de 50 compañeros de viaje, trabajando y haciendo evolucionar el despacho mediante la apertura de distintas líneas de negocio, siempre dentro del sector audiovisual.
Es el único sector al que nos dedicamos. Entendemos que es una industria suficientemente especial, compleja y bonita como para concentrar en ella toda nuestra atención. Creo que la especialización es una de las claves del éxito en cualquier industria.
Comencé ocupándome de la parte jurídico-laboral y de la gestión laboral. Después fuimos incorporando contabilidad, fiscalidad e incentivos fiscales nacionales e internacionales. También contamos con una línea de aportación de inversores y estructuración fiscal y financiera de proyectos, y hemos reforzado la parte legal, de propiedad intelectual y derecho audiovisual.
Esta última área ha entrado con mucha fuerza y de una manera muy natural. Fueron nuestros propios clientes quienes nos pidieron ampliar los servicios y ya estamos participando en proyectos muy importantes que saldrán a la luz en 2027.
A todo ello se suman Silleras Martín y Easy4You, nuestro estandarte tecnológico. Creo que hemos encontrado un equilibrio muy bueno entre el servicio jurídico, laboral y fiscal que necesita una producción y el uso de la tecnología para ser más eficientes. Estamos disponibles los siete días de la semana porque nos dedicamos a una industria que no se detiene y sabemos que debemos adaptarnos a sus necesidades.
Rubik: Cuando comenzaste tú sola, ¿imaginabas que el despacho llegaría a contar con un equipo de estas dimensiones?
T. S.: En ningún caso. He pasado por tres despachos, todos en la misma zona. El primero tenía unos 32 metros entre dos plantas. Después me trasladé a otro espacio que, cuando lo vi, pensé que nunca llegaría a llenar. Creía que me jubilaría allí, pero cuatro años después ya tuvimos que volver a mudarnos.
En el despacho actual quisimos crear un espacio sin puertas cerradas, donde trabajáramos todos conjuntamente. El concepto de equipo es muy importante para mí y quiero que las personas que trabajan aquí participen en lo que hacemos y en cómo lo hacemos. Sin embargo, a los seis meses de llegar, el departamento fiscal y contable tuvo que regresar al despacho anterior porque ya no cabíamos.
Nuestro crecimiento ha sido orgánico. Hemos ido incorporando personas, pero apenas tenemos rotación, por lo que el equipo ha seguido aumentando. Cuando lo observo con perspectiva, produce cierto vértigo, pero lo he vivido poco a poco.
También empecé muy joven. Abrí el despacho con 21 años y, probablemente, a esa edad tienes mucha ilusión y poca conciencia de las dificultades. Nunca me he desvinculado del día a día: sigo siendo quien abre el despacho cada mañana. Ha sido un crecimiento natural y he tenido la suerte de rodearme de unos compañeros de viaje espectaculares.
Rubik: Una de las principales novedades de este aniversario ha sido la presentación en abril de Silleras-Martín. ¿Con qué propósito nace esta nueva firma?
T. S.: Su principal área es el asesoramiento fiscal y patrimonial para talento, productores y también deportistas. Entendíamos que podíamos aportar más valor mediante un servicio muy personalizado y especializado.
Aunque estemos creciendo, no quiero que lleguemos a ser un despacho tan grande que se desnaturalice el servicio o la relación con el cliente. Igor Martín y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo y compartimos una filosofía basada en la honestidad, el trabajo bien hecho y la búsqueda de un buen desarrollo económico y patrimonial para el cliente.
De esa visión común nació la idea de unirnos en una nueva firma. Estamos muy contentos porque el servicio está funcionando, los clientes han recibido muy bien su incorporación y el equipo ya está creciendo.
Para mí, contar con buenos compañeros de viaje es lo que acaba generando el éxito de cualquier proyecto.
Rubik: En ese proceso de diversificación y ampliación de servicios también nació Easy4You. ¿Qué aporta esta herramienta a una producción audiovisual?
T. S.: Easy4You nació hace trece años como una herramienta interna para ayudarnos a trabajar con más control y poder gestionar un mayor número de producciones. Con el tiempo fue evolucionando hasta convertirse en una solución mucho más amplia.
En 2024 presentamos su segunda versión, que permite que el despacho, los equipos de producción, las áreas financieras y los grupos empresariales tengan acceso en tiempo real a la información y la documentación que necesitan.
Nosotros eliminamos el papel hace más de diez años. Todos los procesos de firma son digitales y eso nos permite consultar la información desde dos perspectivas diferentes: desde el punto de vista legal, para afrontar inspecciones, procedimientos, análisis jurídicos o estadísticas; y desde el punto de vista de la producción, para facilitar el trabajo cotidiano de cada departamento.
También permite que el trabajador pueda acceder a su documentación desde cualquier lugar a través del teléfono móvil. Además, hemos desarrollado un sistema de control horario específico para el sector, que ya están utilizando varias producciones.
Tenemos un plan de desarrollo tecnológico para los próximos cinco años. Nuestro objetivo es que Easy4You se convierta en una herramienta integral para la gestión laboral y de recursos humanos de una producción: documentación, control horario, canal de denuncias, protocolos de acoso y, finalmente, todo el proceso de cálculo de nóminas.

Rubik: Desde una perspectiva legal, ¿cuál consideras que ha sido el cambio que más ha impactado en el audiovisual durante los últimos años?
T. S.: Sin duda, el convenio colectivo. Ha tenido un impacto muy alto porque ha tratado de corregir prácticas, usos y costumbres que existían en el sector, pero que no siempre estaban documentados. El convenio colectivo ha sido clave para ordenar jurídicamente la profesionalización laboral de la industria.
El principal problema es que se aplica a todo el espectro audiovisual: cine, ficción, publicidad, entretenimiento o producciones de bajo presupuesto. Aunque todo forme parte de una misma industria, son realidades muy diferentes y resulta complicado que un único convenio pueda regular satisfactoriamente todas sus áreas.
Aun así, creo que ha ordenado jurídicamente algo que era necesario. Durante los últimos diez años, el audiovisual ha pasado de ser un sector que estaba ahí a convertirse en una industria con un peso económico importante y, como consecuencia, ha tenido que profesionalizarse en los ámbitos laboral, fiscal y jurídico. El convenio ha sido parte de ese proceso.
¿Ha costado? Sí, y todavía sigue costando. Nos ha obligado a esforzarnos más a todos: productores, productoras, trabajadores y despachos profesionales. Pero profesionalizar el área laboral era necesario.
Rubik: ¿Qué papel debe desempeñar un despacho especializado ante ese nuevo contexto normativo?
T. S.: Nosotros entendemos que debemos ser un compañero estratégico de la productora. Cuando un cliente nos llama y nos dice que tiene una película, lo primero que hacemos no es hablar de tarifas. Le preguntamos dónde quiere rodar, en qué fechas, cuántas horas tiene previstas y cómo ha planteado el plan de trabajo.
Sabemos leer un plan de rodaje y podemos ayudar a que ese diseño sea viable desde el punto de vista económico y laboral. Si es necesario que participe el primer ayudante de dirección en la reunión, debe estar, porque el plan de trabajo afecta directamente al cumplimiento normativo y al presupuesto.
Una parte importante de nuestro equipo ha trabajado previamente en producción. Yo estuve durante años viajando con rodajes; Carlos ha sido jefe de producción; y Virginia y Anabel han trabajado como coordinadoras de producción. Haber estado al otro lado nos permite entender las necesidades reales de un set.
En ocasiones, desde fuera puede parecer que determinadas peticiones son caprichos, excentricidades u olvidos. Pero quienes hemos estado a las tres de la mañana firmando contratos en papel dentro de un camión sabemos que un rodaje funciona así. Conocer esa realidad nos ha permitido trasladarla al resto del equipo y adaptar los procedimientos jurídicos a las necesidades de la industria.
Rubik: Dentro de esta profesionalización, ¿cuáles son los errores laborales que todavía se cometen con mayor frecuencia?
T. S.: Lo primero es entender que, aunque seamos una industria muy diferenciada y nuestro producto tenga un componente creativo extraordinario, seguimos siendo empresas que contratan trabajadores. No hacemos tornillos, hacemos películas, pero tenemos que cumplir todas las obligaciones que implica tener una plantilla.
Por ejemplo, todavía me sorprende que haya empresas que consideren que no deben realizar el registro horario o que piensen que es una obligación introducida por el convenio colectivo. Es una exigencia legal anterior y hay que cumplirla.
También debemos seguir avanzando en el cuidado de los equipos. Se ha profesionalizado mucho y ya se están aplicando políticas reales de recursos humanos que van más allá del cumplimiento formal de la normativa. Sin embargo, todavía queda camino por recorrer en el cuidado de la salud y, especialmente, de la salud mental durante los rodajes.
Rubik: En el audiovisual sigue apareciendo con frecuencia la frase «toda la vida se ha hecho así». ¿Cómo han aceptado los productores estos cambios?
T. S.: Cuando alguien me dice que toda la vida lo ha hecho así, yo le respondo que quizá lleva toda la vida haciéndolo mal. No pasa nada; probablemente ha tenido suerte y hasta ese momento no ha ocurrido nada. Pero nosotros no podemos acompañarle si quiere seguir trabajando de una manera que no consideramos correcta.
Aun así, creo que se ha realizado una labor pedagógica muy buena y que los productores están respondiendo bien, tanto los que proceden de la vieja escuela como los que han ido emergiendo durante los últimos años.
También se ha avanzado mucho en prevención de riesgos laborales. Antes podía entenderse como un mero trámite documental, pero cuando una producción tiene acción, especialistas o efectos especiales, la prevención debe hacerse de verdad.
En este sentido, la llegada de las plataformas ha contribuido a profesionalizar determinados procesos. Existe un mayor control sobre la prevención, los protocolos de acoso o las políticas de igualdad. Cada vez más productoras entienden que no basta con entregar un protocolo: es necesario formar al equipo sobre acoso sexual, por razón de sexo o laboral.
También ha avanzado la incorporación de coordinadores de intimidad. Su presencia no siempre es obligatoria, pero sí puede ser muy recomendable. La aceptación de todos estos cambios pudo costar al principio, pero creo que actualmente estamos en un buen momento y cada vez queda menos de aquella forma antigua de trabajar.
Rubik: Al comienzo de la conversación señalabas que están regresando los servicios internacionales. ¿Qué retos legales plantea una producción extranjera que trabaja a través de una productora española?
T. S.: El servicio internacional tiene un retorno económico directo e indirecto muy importante para el país. Entre sus principales retos se encuentra el área de extranjería, que tiene un peso considerable, aunque el audiovisual cuenta con un régimen específico que facilita la llegada temporal de profesionales extranjeros.
El otro gran elemento es el incentivo fiscal del artículo 36.2 para producciones extranjeras. Las devoluciones pueden alcanzar cifras muy elevadas, pero si se devuelven millones de euros es porque previamente se han quedado en España muchos más millones mediante la contratación de equipos, proveedores, alojamientos, transportes y todo tipo de servicios.
Por eso considero que el internacional es vital para mantener la industria audiovisual en España. Tenemos una enorme variedad de localizaciones en un espacio relativamente reducido, proveedores especializados y equipos técnicos extraordinariamente preparados.
Nuestro principal inconveniente competitivo es el coste del personal. En España contamos con un sistema de Seguridad Social que ofrece importantes beneficios al ciudadano y que debe seguir siendo así, pero comparativamente supone un coste elevado para las empresas, que puede acercarse al 34 % del salario de cada trabajador.
Para compensar esa diferencia y competir con otros territorios necesitamos el incentivo fiscal. Contamos con localizaciones, industria, proveedores y técnicos; el incentivo es la herramienta que nos permite completar esa competitividad y ya resulta muy atractivo.

Rubik: ¿Qué importancia ha tenido la evolución de los incentivos fiscales para la consolidación de la industria española?
T. S.: Ha sido fundamental. Los primeros incentivos vinculados a rodajes realizados en 2015 se presentaron en 2016 y tuve la oportunidad de participar en la tramitación de uno de los primeros.
Aquello abrió unas posibilidades enormes. Desde entonces, la regulación ha evolucionado, las condiciones han mejorado y el incentivo ha ido aumentando. Creo que ha sido un acierto por su capacidad para atraer producciones y favorecer la profesionalización del sector.
Pero, sobre todo, por su repercusión económica. No hablamos únicamente del gasto directo de una producción, sino de todo el impacto indirecto que genera en los territorios. El incentivo fiscal crea riqueza para el país.
Rubik: La inteligencia artificial se ha convertido en otro de los grandes debates del audiovisual. ¿Cuáles son sus principales desafíos legales?
T. S.: Debe regularse de una manera muy rigurosa. Creo que las áreas que tendrán que analizar con mayor profundidad sus implicaciones serán los efectos visuales y la posproducción, porque estarán especialmente condicionadas por el uso de estas herramientas.
La inteligencia artificial puede ser muy interesante para crear determinados exteriores o reducir traslados, gastos logísticos e impactos económicos, permitiendo que una parte mayor del presupuesto se destine al talento y a la propia producción. En ese sentido, hemos utilizado recursos equivalentes durante mucho tiempo: cuando rodábamos con un croma, tampoco estábamos realmente en las cataratas del Niágara.
La gran complejidad aparece cuando la inteligencia artificial afecta a las personas, a su imagen, su voz o su trabajo. Ahí el ámbito jurídico debe defender los intereses del talento y establecer límites contractuales claros.
Las empresas de efectos visuales también deberán realizar un trabajo jurídico muy sólido para estar respaldadas en el uso de la inteligencia artificial. Algunos departamentos pueden reducir su tamaño o transformarse, pero personalmente no creo que su implantación tenga que traducirse necesariamente en una pérdida global de empleo en el sector.
Rubik: ¿Qué tres consejos legales darías a un productor que está a punto de afrontar su primera producción?
T. S.: Depende de si hablamos de una producción nacional, una coproducción o un servicio internacional.
En una producción nacional, lo primero es realizar un análisis muy riguroso del plan de financiación, porque es la clave para saber si realmente se puede rodar. En segundo lugar, si existe una coproducción, hay que contar con un buen contrato que defina claramente los derechos, las obligaciones y las aportaciones de cada parte.
El tercer elemento es el plan de trabajo. El personal representa una parte muy importante del impacto económico de una producción y, si no se calculan correctamente los tiempos, puede aparecer un problema presupuestario que impida terminar la película.
En una producción internacional, es imprescindible analizar de forma exhaustiva el PSA, el contrato mediante el que se realiza el encargo. Hay que proteger los derechos y delimitar las responsabilidades del productor español, porque, aunque no conserve la propiedad intelectual, es quien responde de la ejecución del proyecto.
Además del PSA y del plan de trabajo, siguen siendo fundamentales los contratos de los actores, porque pueden condicionar muchísimo el desarrollo de la producción.
Rubik: En los servicios internacionales, ¿existe alguna posibilidad de que el productor español retenga una parte de la propiedad intelectual?
T. S.: Cuando se valora que la propiedad intelectual permanezca en manos del productor español, la operación deja de ser un encargo y ya no puede acogerse al incentivo fiscal destinado a producciones extranjeras.
Por tanto, en un servicio internacional que quiera beneficiarse del artículo 36.2, la propiedad intelectual debe pertenecer al cliente extranjero. En ese modelo, los derechos están ubicados donde tienen que estar y el productor español recibe la financiación necesaria para ejecutar correctamente el encargo.
Rubik: Después de veinte años de crecimiento, ¿cómo imaginas el futuro de Silleras Asesores?
T. S.: Estamos trabajando en muchas cosas. Una de nuestras particularidades es que somos de Carabanchel, pero también tenemos una vinculación muy fuerte con Soria. Una parte importante del equipo procede de allí y durante los últimos años hemos intentado fomentar que se desarrollen proyectos audiovisuales en la provincia.
Este año hemos ayudado a impulsar una línea propia de ayudas de la Diputación de Soria para favorecer los rodajes. La primera película beneficiaria rodará parte de su historia allí durante el verano y nuestro objetivo es que el próximo año puedan llegar más producciones.
Queremos contribuir a convertir Soria en un plató de cine. Puede parecer una meta muy ambiciosa, pero creo que lo vamos a conseguir. Tiene una enorme variedad de localizaciones y muchas posibilidades para acoger proyectos audiovisuales.
Además, próximamente abriremos un despacho físico en Soria y contaremos con un equipo permanente allí. Queremos seguir creciendo, pero siempre desde nuestra identidad, la especialización y la cercanía con el cliente. Y todavía tenemos otras iniciativas en marcha que podremos contar más adelante.