'Rebuilding' (La Aventura)

Crítica ‘Rebuilding’: La épica discreta de volver a empezar

junio 8, 2026
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El realizador Max Walker-Silverman convence con su nueva aproximación en clave intimista y melancólica al Oeste americano. Por Álvaro Gómez Illarramendi

‘Rebuilding’ (La Aventura)

Con Rebuilding, el joven director estadounidense Max Walker-Silverman continúa puliendo las señas de identidad de su celebrada ópera prima, Una canción de amor (2022), a saber, un cine íntimo y humanista que encuentra en los grandes paisajes del oeste norteamericano el marco ideal para explorar emociones universales.

Rebuilding está dominada por la presencia melancólica del británico Josh O’Connor, que logra encarnar con absoluta credibilidad el alma rota pero resistente del vaquero norteamericano contemporáneo.

Su interpretación, contenida y silenciosa, transmite sutilmente la vulnerabilidad de un personaje marcado por la pérdida (la de su granja, arrasada por un incendio, pero también la del precio de su soledad e independencia) y, sin embargo, incapaz de renunciar a aquello que da sentido a su identidad, convirtiéndose en el eje emocional de una historia cuya perspectiva va ampliándose progresivamente hasta conformar un relato discretamente coral.

‘Rebuilding’ (La Aventura)

En este sentido, la relación del cowboy Dusty con su hija, con su exmujer y la familia de esta, así como con los vecinos de la comunidad improvisada compuesta por los inquilinos de las mobile homes en las que han recolocado temporalmente a quien han perdido todo en el incendio, enriquecen el relato en su doble dimensión familiar y comunitaria, reivindicando los lazos que nos unen y la posibilidad de construir comunidades cimentadas en la solidaridad, la empatía y el afecto mutuo.

Aunque el filme apuesta deliberadamente por un ritmo pausado, coherente con el espíritu de sus personajes y con la belleza grandiosa pero apagada de los paisajes de Colorado donde se desarrolla, nunca pierde capacidad de atracción. Hay un magnetismo sereno en su relato, en la humanidad de sus conflictos y en la cercanía con la que observa a sus protagonistas, que mantiene la narración siempre a flote.

El espectador sigue con atención las dudas, heridas y pequeñas victorias de unos personajes de carne y hueso, atravesados por el dolor, pero unidos por la voluntad de seguir adelante sin renunciar a su manera de vivir ni a su forma de amar.

Walker-Silverman vuelve a demostrar, además, un notable talento para la dirección de actores. Junto al magnífico trabajo de O’Connor destacan la joven Lily LaTorre, cuya naturalidad resulta desarmante; la veterana Amy Madigan, reciente ganadora del Oscar y dueña de una presencia siempre absorbente; la luminosa Meghann Fahy, cuya carrera continúa creciendo gracias a una acertada combinación de trabajos en cine y televisión, y la sorprendente Kali Reis, boxeadora y actriz que logra combinar, de forma conmovedora, crudeza y delicadeza.

‘Rebuilding’ (La Aventura)

La apuesta de su director por un cine pequeño, alejado de los grandes gestos y de las ambiciones comerciales más evidentes, puede constituir un límite para su alcance entre el gran público. Sin embargo, esa misma modestia se convierte también en una de sus mayores virtudes. En tiempos dominados por el exhibicionismo formal y los metrajes hipertrofiados, Rebuilding se hace grande en su humildad y en su confianza en la fuerza de las historias humanas sentidas y verdaderas.

No en vano, más allá de la hermosa fotografía de Alfonso Herrera Salcedo o de la sensibilidad con la que retrata a sus personajes, Rebuilding logra recordarnos nuestra capacidad de sobreponernos a las peores circunstancias, y de hacerlo juntos y esperanzados.