Una nueva investigación del Observatorio Audiovisual Europeo, analiza la evolución de las adaptaciones en la producción audiovisual europea entre 2015 y 2024 y concluye que la ficción televisiva se ha consolidado como el principal espacio para este tipo de contenidos, mientras que el cine en salas muestra una tendencia a la baja en su uso.

El informe, titulado Adaptations in film and audiovisual fiction production in Europe – 2015-2024 figures, señala que las adaptaciones representan el 15% de la producción audiovisual de ficción en televisión, frente al 8% de las películas estrenadas en cines, evidenciando una brecha creciente entre ambos formatos.
En el caso de la ficción televisiva, el estudio apunta a un volumen estable de producción, con más de 180 títulos anuales y alrededor de 2.000 horas de contenido.
La evolución muestra un crecimiento sostenido hasta 2022, seguido de un descenso en los dos últimos años, en paralelo a la desaceleración general de la producción de ficción europea.
En el cine, aunque el número total de películas producidas en Europa ha aumentado en la última década, las adaptaciones han pasado de una media de 200 títulos anuales antes de la pandemia a unos 150 en la actualidad.
El informe señala un ligero repunte en 2024, cuando la cuota de adaptaciones subió del 6% al 8%, aunque considera que la tendencia estructural sigue siendo descendente.
Hallazgos más relevantes del informe
Uno de los datos más relevantes del estudio es el origen de las obras adaptadas. Los libros representan la principal fuente de inspiración, con un 72% de las adaptaciones en ficción audiovisual y un 75% en cine basadas en obras literarias.
Además, cerca del 90% de estas adaptaciones proceden de autores europeos, con especial presencia de Francia, Alemania, Italia, España y Reino Unido.
El informe también destaca que casi el 70% de los libros adaptados han sido publicados en el siglo XXI, lo que refleja una clara preferencia por obras contemporáneas.
Entre los autores más adaptados figuran nombres como Agatha Christie o la escritora de novela negra Claudia Rossbacher en ficción televisiva, mientras que en cine destacan autores como Rita Falk, Elfie Donnelly y Alexandre Dumas.

En el ámbito de la circulación internacional, el estudio señala que las adaptaciones literarias suelen tener un carácter más nacional, mientras que los remakes y formatos televisivos tienden a cruzar fronteras con mayor facilidad.
Ejemplos como la serie noruega SKAM o la película italiana Perfetti sconosciuti (Perfectos desconocidos) han sido adaptados en múltiples mercados europeos, en algunos casos en más de diez países.
El informe subraya además el papel de las adaptaciones en la cooperación internacional: el 24% de las coproducciones de ficción audiovisual incluyen material adaptado, frente al 17% de las producciones no basadas en obras previas.
Streaming y animación
En cuanto a modelos de distribución, las plataformas de streaming presentan una mayor dependencia de contenidos adaptados.
Entre 2021 y 2024, las adaptaciones representaron el 22% de sus producciones originales de ficción, frente al 18% en cadenas privadas y el 10% en televisión pública. El estudio relaciona esta diferencia con la presencia de plataformas internacionales en el mercado europeo.
El análisis también identifica una mayor presencia de adaptaciones en la animación, donde el 21% de los largometrajes animados se basan en obras previas, frente al 12% en el caso de la ficción en imagen real. Esta tendencia se vincula especialmente a la adaptación de literatura infantil y cómics.
En conjunto, el informe del Observatorio Audiovisual Europeo apunta a un ecosistema audiovisual en el que las adaptaciones mantienen un peso relevante en televisión y plataformas, mientras el cine está reduciendo progresivamente su dependencia de este tipo de contenidos.
Puede consultar el informe completo aquí.