(L-R): Ebon Moss-Bachrach as Ben Grimm/The Thing, Vanessa Kirby as Sue Storm/Invisible Woman, Pedro Pascal as Reed Richards/Mister Fantastic and Joseph Quinn as Johnny Storm/Human Torch in 20th Century Studios/Marvel Studios' THE FANTASTIC FOUR: FIRST STEPS. Photo courtesy of 20th Century Studios/Marvel Studios. © 2025 20th Century Studios / © and ™ 2025 MARVEL.

Crítica ‘Los 4 Fantásticos: Primeros pasos’: La familia… y uno más

julio 31, 2025
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A la espera de Avengers: Doomsday, que llegará en diciembre del año próximo, la gran esperanza taquillera de Marvel Studios es Los 4 Fantásticos: Primeros pasos, que apela a las esencias de Jack Kirby, pero sin renunciar a su característica filosofía de producción. Por Tonio L. Alarcón.

Los 4 Fantásticos : Primeros pasos – Cortesía de 20th Century Studios/Marvel Studios. © 2025

Si hay una creación rabiosamente kirbyana dentro del panteón superheroico que, en teoría, creó junto a Stan Lee para Marvel, seguramente se trate de los Cuatro Fantásticos. A diferencia de otros personajes característicos de la compañía, más ligados a la realidad, las aventuras del grupo liderado por el científico Reed Richards siempre han explorado (y explotado) los límites expresivos del noveno arte.

No solamente a través de la creación de un panteón de enemigos inimitables, sino sobre todo abriendo la Casa de las Ideas a un universo caracterizado por la exploración espacial, las dimensiones paralelas, los desplazamientos temporales… Conceptos que han fertilizado décadas y décadas de cómics de superhéroes. Precisamente esa naturaleza tan intrínsecamente comiquera ha provocado que a las adaptaciones cinematográficas de los 4F les haya costado respetar ese tono pop, a veces incluso un tanto lisérgico, que Kirby convirtió en uno de los principios fundamentales de la colección.

Un problema con el que también carga, aunque a priori no lo parezca, Los 4 Fantásticos: Primeros pasos (2025). La raíz del conflicto está en que el productor Kevin Feige pusiera el proyecto en manos de Matt Shakman, hombre de carrera fundamentalmente televisiva, para que repitiera la misma jugada que los primeros episodios de la serie WandaVision (2021). Es decir, incitar cierto sentido de la nostalgia mediante una (aparente) reconstrucción de un lenguaje catódico pretérito, facilitando así la credibilidad de la ambientación retrofuturista de la historia.

Ahí reside, seguramente, lo más interesante del proyecto: en los momentos en que sus responsables parecen aludir, a través de esa estructura casi de noticiario, al sentido de la maravilla que Kurt Busiek y Alex Ross desarrollaran en un clásico del medio como Marvels.

Sin embargo, en el momento en que Shakman y su director de fotografía, Jess Hall (que también trabajara en WandaVision), han de volver a narrar de forma convencional, la mediocridad de su trabajo de cámara hace que se pierda el contacto con las raíces comiqueras del supergrupo.

Los 4 Fantásticos : Primeros pasos – Cortesía de 20th Century Studios/Marvel Studios. © 2025

Algo a lo que ya apuntaba el diseño de producción de Kasra Farahani, profesional educado en la vulgarización prototecnológica con la que Marvel Studios acostumbra a reinterpretar las texturas más pop de los cómics originales, y que aquí apela a unos conceptos minimalistas a caballo entre Ikea y Apple. Claro que el principal problema de Primeros pasos está, como por otro lado ocurre con la mayor parte de las producciones recientes de la major, en que cuando pretende desplegar un sentido de la imaginación mucho más elevado, choca de frente con las insuficiencias de unos efectos CGI de calidad, como mínimo, cuestionable.

No dice mucho a su favor que su versión femenina de Estela Plateada (Julia Garner) no mejore demasiado la que Tim Story nos brindó en 2007. Como tampoco que el diseño del lado monstruoso de Ben Grimm (Ebon Moss-Bachrach), el más fiel a las viñetas que ha llegado a la gran pantalla hasta el momento, esté peor animado que el muy cuestionable de Cuatro Fantásticos (2015).

Como antes señalaba, una de las características fundamentales del universo comiquero de los 4F es su riqueza imaginativa, la exuberancia de sus conceptos. Sin embargo, el guión escrito a ¡diez! manos por Josh Friedman, Eric Pearson, Jeff Kaplan, Ian Springer y Kat Wood insiste en bajar al suelo el material original, simplificando las resonancias bíblicas del enfrentamiento entre el grupo de superhéroes y Galactus (Ralph Ineson) hasta aproximarlo en demasía a un cartoon del Coyote y el Correcaminos.

Algo de la inspiración religiosa que reconocía Kirby resta en la importancia que adquiere, para el desarrollo de la historia, la figura de un recién nacido Franklin Richards (Ada Scott), cuya estrecha relación con el ente cósmico refiere a la que estableció Jonathan Hickman en su celebradísima etapa en la colección.

Los 4 Fantásticos : Primeros pasos – Cortesía de 20th Century Studios/Marvel Studios. © 2025

Aunque pudiera parecer que entraba en contradicción con la continua apelación a su sex appeal, la Jessica Alba de Los 4 Fantásticos (2005) y Los 4 Fantásticos y Silver Surfer (2007) ya introducía la idea de Sue Storm como el centro moral (y emocional) del grupo. Algo que Vanessa Kirby recoge y potencia aquí, desarrollando el tema de la maternidad. Concepto que se convierte en uno de los ejes dramáticos de Primeros pasos, hasta el punto de que la superheroína devenga algo así como una figura maternal para el resto de sus compañeros, includo su pareja Reed Richards (Pedro Pascal).

Uno de los empleos más estimulantes de este empoderamiento de la Mujer Invisible es, asimismo, un guiño a la estupenda Spider-Man 2 (2004): el momento en que Sue, como portavoz del grupo, apela a la empatía de los neoyorquinos y, por extensión, a la del resto del mundo, para que unan sus fuerzas a la hora de crear una solución (tecnológica) al conflicto con Galactus. Lo que, por otro lado, tiene más que ver con el kaiju eiga, o las películas de catástrofes a lo Cuando los mundos chocan (1951), que con la obra de Kirby, de raíz mucho más pulp.