Agustín Atxa, director de Bilbao Bizkaia Film Commission (Foto: Dani de Pablos)

Agustín Atxa: “El Hub Audiovisual en Bizkaia es una apuesta estratégica con unos espacios de producción versátiles que ya tienen una trayectoria”

abril 23, 2026
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Aprovechando que las autoridades de Bizkaia hicieron una presentación reciente del proyecto de mejora de los espacios de Punta Zorrotza y Orduña para conformar un Hub Audiovisual en la región, y teniendo en cuenta el gran crecimiento que rodajes que está permitiendo el nuevo incentivo fiscal y la pujanza que está teniendo el cine vasco, RUBIK ha decidido entrevistar a Agustín Atxa, director de la Bilbao Bizkaia Film Commission. Por Carlos Aguilar Sambricio

Agustín Atxa, director de Bilbao Bizkaia Film Commission (Foto: Dani de Pablos)

Euskadi está viviendo un momento dulce gracias a la apuesta que ha hecho por la industria audiovisual. Concretamente, Bizkaia está teniendo un impulso muy importante que también permite asentar una cinematografía con unos autores y técnicos que ya no necesitan irse a Madrid para hacer carrera y que incluso pueden realizar sus proyectos en euskera y tener un amplio recorrido.

Rubik: Habéis presentado recientemente cifras de rodajes de 2025 en Euskadi, y en Bizkaia concretamente, que son de récord. ¿Cuáles son los datos más destacas y qué valoración haces?

Agustín Atxa: El balance que hacemos es que el año 2025 fue excepcional por varias razones. Uno, por los datos, porque se han sumado 1.298 días de rodaje, una cifra histórica. Se han rodado también en 79 municipios de Bizkaia y se han apoyado 219 producciones, también una cifra récord.

El impacto económico ha sumado 138 millones de euros. Si tenemos en cuenta el año 2024, en estos dos años se superarían los 267 millones de euros. Además, se han superado prácticamente las 10.000 contrataciones en los diferentes proyectos.

Hablamos todo el tiempo de proyectos apoyados por Bilbao Bizkaia Film Commission, no del conjunto de la producción.

Es un año excepcional pero también es cierto que la clave está en la calidad de las producciones que se han rodado en 2025 y el reconocimiento que han tenido en festivales. Ahí cabe destacar Los domingos con Alauda Ruiz de Azúa, que se rodó en el 2025 en Bilbao Bizkaia; también Maspalomas, que se rodó una parte importante en el municipio de Orduña; Decorado, con el Goya al Mejor Largometraje de Animación; o por ejemplo a Paul Urkijo con Gaua. Ha sido un año redondo, tanto en lo que tiene que ver con el talento creativo como artístico, interpretativo y profesional. Valoramos no solamente el número de producciones o los datos, sino esa eclosión del cine vasco que se ha rodado en Bilbao Bizkaia.

También es muy importante el número de producciones que se han realizado en euskera. Gaua es un buen ejemplo, pero también Maspalomas o Karmele son ejemplos de cómo se puede hacer cine con calidad, con talento y en euskera, y que ese cine también tenga recorrido. Talento y euskera yo creo que son también dos palabras que definen lo que sido el año 2025 y por donde nos gustaría también que discurrieran los próximos años.

Rubik: Hace unas semanas autoridades de Bilbao-Bizkaia presentaron una nueva estrategia audiovisual que tiene que ver con un hub audiovisual en Punta Zorrotza y Orduña. ¿Cómo va a ser este hub?

A.A.: Es una apuesta estratégica que nace tiempo atrás porque en ambos espacios, tanto en Punta Zorrotza como en Orduña, ya tienen una trayectoria y un recorrido como espacios de producción muy versátiles y globales.

De hecho, en Punta Zorrotza, desde el año 2018, se han llevado a cabo 34 actividades vinculadas a la producción audiovisual: rodaje en plató, almacén de arte, oficina de producción, base camp, back lot…

Imagen de la presentación de la nueva estrategia Bilbao Bizkaia Hub Audiovisual.

En Punta Zorrotza concretamente, hablamos de un espacio de 100.000 m² junto a la ría con 8 naves construidas que suman en total 20.000 m² y un chalé que se utiliza como espacio de producción. Todo esto a 3 kilómetros del Museo Guggenheim Bilbao, perfectamente conectado con la ciudad.

Por ejemplo, ahí ya se rodó en 2018 El hoyo. Se han rodado también Interraíl, Intimidad, El silencio se ha rodado ahí en los exteriores, El niño de Mariano Barroso para Netflix se ha rodado en un pabellón; Inurri Itsuak, una producción en euskera con la participación de Atresmedia se ha rodado también en un pabellón de 10.000 m² en Punta Zorrotza; La vida padre de Joaquín Mazón, la serie con Catherine Zeta Jones (Killing Jackie) se rodó el año pasado en Bizkaia, se rodó ahí en el exterior como back lot. Es decir, Punta Zorrotza ya tiene una trayectoria consolidada como espacio de producción.

Es un espacio municipal que pertenece al Ayuntamiento de Bilbao y lo que se ha hecho ahora es una licitación para hacer obras de mejora y acondicionamiento básicas. El sector vasco recibe con mucha satisfacción y expectativa esta apuesta, porque ahí ya se ha trabajado. Ahora se va a movilizar este presupuesto de 4 millones de euros para poder trabajar mejor.

Los incentivos fiscales de Bizkaia son los más competitivos de Europa (…) Ofrecen seguridad jurídica, la incertidumbre cero y cercanía con la Diputación Foral que emite respuestas vinculantes”

Va a ser la referencia central del hub audiovisual y después, lo que va a haber, es otro espacio muy específico en Orduña, que es un antiguo colegio, la Congregación de María, que está cerrado desde el año 2012 y en el que se han habilitado espacios para rodajes.

Ya han rodado allí 8 de Julio Medem, que se rodó allí prácticamente en su integridad; Ruega por nosotras de Daniel Monzón, que está pendiente de estreno y también se rodó allí prácticamente en su integridad; Maspalomas también se hizo en este colegio; El bus de la vida con Dani Rovira, también se rodó allí… Cuenta con otra dotación de 4 millones de euros aproximadamente para mejorarlo y ponerlo al servicio de la producción audiovisual.

Rubik: Más allá de esta mejora de estos dos centros, entiendo que las entidades públicas han entendido que el audiovisual es un sector muy tractor, fundamental a nivel económico. ¿Qué líneas marcan la apuesta por este sector?

A.A.: Hay una apuesta estratégica desde el año 2015, cuando la Diputación Foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao deciden impulsar la creación de Bilbao Bizkaia Film Commission. Hasta entonces, que es cuando empezamos a trabajar, prácticamente no había un gran impulso audiovisual en Bilbao Bizkaia. Paso a paso, con prudencia y mucha cautela, se han ido dando pasos de gigante.

El año pasado, coincidiendo con los primeros 10 años de actividad de Bilbao Bizkaia Film Commission, se hizo un análisis de cuál era la situación del sector en Bilbao Bizkaia. Lo que se comprobó fue que, en 10 años, el número de empresas audiovisuales en el territorio en Bizkaia había crecido un 57,7% y el sector en esta década también había crecido un 50,5%. Es decir, de alguna manera, empezaba a haber una industria con arraigo local que crecía, que iba ofreciendo nuevos servicios, algo vinculado también al propio auge de las producciones.

Foro ‘Bizkaia, escenario de cine’, organizado por El Correo, en colaboración con la Diputación Foral de Bizkaia, el Ayuntamiento de Bilbao y PKF Attest (Copyright: El Correo / Imagen cortesía de Bilbao Bizkaia FC)

Esta apuesta institucional también dio un gran paso con la aprobación de los nuevos incentivos fiscales. Yo diría que los incentivos fiscales son, en este momento, los más competitivos de Europa, pero, sobre todo, porque lo que más valoran las producciones es la seguridad jurídica que ofrecen, la incertidumbre cero y la cercanía con la diputación foral que emite respuestas vinculantes a las dudas que puedan surgir. Estos elementos son claves del éxito del incentivo fiscal en Bilbao Bizkaia.

Rubik: Es evidente que está funcionando muy bien este incentivo fiscal. ¿Está yendo como esperabais? ¿Estáis satisfechos con el impacto que está teniendo?

A.A.: Sí, el incentivo fiscal tiene el aval de la Comisión Europea. Está muy trabajado y ha llegado en el momento justo. Hay que hacer trabajo permanente con las empresas, que son finalmente las que se pueden beneficiar de él, y estamos al tanto de cualquier propuesta de mejora y de cualquier petición que se pueda realizar. Se valora todo y hay una voluntad de mejora y de respuesta a nuevos contextos y situaciones que se puedan producir.

El balance es positivo tanto por las instituciones como por la FC y las productoras, tanto las locales como las que están apostando por instalarse en Bilbao y en Bizkaia.

Rodaje de ‘Gaua’ de Paul Urkijo

Rubik: A nivel de localizaciones, ¿qué crees que ofrece Bilbao Bizkaia para atraer rodajes en comparación con otros lugares del norte de la península?

A.A.: Bilbao Bizkaia tiene la gran ventaja de que tienes todas las localizaciones accesibles a 45 minutos máximo en transporte desde cualquier punto del norte del Estado. Es el único lugar que tiene un aeropuerto internacional con conexiones con una escala con cualquier parte del mundo. Eso es un gran valor. Es un aeropuerto muy moderno que mueve más de 6 millones de pasajeros al año.

También la conectividad interna es muy buena. Hay muy buenas redes de transporte, muy buenas redes de conexiones entre todo el territorio y eso te permite trabajar con comodidad.

Luego, tenemos costa, acantilados y playa. Tenemos también tres grandes parques naturales, pero también tenemos bosques históricos, así como palacios, castillos, cascos históricos… Asimismo, contamos con una ciudad como Bilbao que, en el área metropolitana, mueve más de un millón de personas, con lo que tienes zonas de todo tipo: edificios de vanguardia en Bilbao —hay varios premios Pritzker con edificio en el centro de la ciudad—, barrios, patrimonio industrial… Es decir, no hay una única localización que puedas imaginar que no termines por encontrar aquí en Bizkaia.

Rubik: Como decías, la apuesta era también fortalecer el cine vasco y se está notando un aumento de producción y además, con más envergadura y capacidad de llegar a festivales de primer nivel. Me imagino que esto es fundamental. No sólo atraer rodajes sino trabajar en la fuerza de los autores y técnicos en Euskadi, cada vez más profesionalizados.

A.A.: Totalmente. Hay mayor oferta de formación. Tenemos una Universidad de Comunicación Audiovisual, tenemos formación profesional, tenemos también la Escuela de Cine del País Vasco – ECPV con sede en Bilbao… Asimismo, en Zorrozaurre, justo enfrente de Punta Zorrotza. Tenemos también una Universidad del Diseño y en DigiPen hay máster sobre tecnologías más avanzadas.

Pero hay un aspecto que a mí me gustaría destacar y es una nueva generación sobre todo de directoras que han apostado por trabajar aquí con historias locales pero también con vocación global. Ese es uno de los elementos claves de éxito, no se podría entender este movimiento si no entendiéramos también el valor de directoras y directores que apuestan por trabajar aquí.

En los años 90 había un cine vasco potente, con Pedro Olea, Víctor Erice, Imanol Uribe, Alex de la Iglesia, Julio Medem… Había muchos pero terminaron yendo a Madrid. Ahora ocurre lo contrario, quieren trabajar aquí y con grandes proyectos, sobre todo en los temas que abordan.

Rodaje de ‘Jone, batzuetan’, ópera prima de Sara Fantova

Hablo de Alauda Ruíz de Azúa, Estibaliz Urresola, los Moriarti, Paul Urkijo, Galder Gaztelu-Urrutia… De alguna manera, teníamos que poner el foco ahí. Es un talento que quiere trabajar aquí y es un talento que es capaz de abordar historias que tienen su base en Bilbao o en Bizkaia pero que pueden ser entendidas en todo el mundo. Son historias locales pero con vocación universal.

Yo creo que ahí se ha roto esa sensación de que solo se puede rodar en euskera para el público vasco. El euskera está rompiendo fronteras y tabúes. Hay un público nuevo que valora el rodaje en lenguas minoritarias como un aspecto de patrimonio cultural. Creo que la suma de todo eso nos permite hablar también de este buen momento.

El nuevo talento vasco quiere trabajar aquí y aborda historias locales pero con vocación universal. Además, el euskera está rompiendo fronteras y tabúes”

Luego, hay también un talento emergente como Sara Fantova con Jone,batzuetan, que ganó en Atlàntida Mallorca Film Fest, o animación, pues tenemos aquí al estudio Uniko, una empresa que acumula un montón de Goyas en largometrajes de animación.

Es un momento de explosión, pero que tiene mucho que ver también con la voluntad de trabajar aquí, crear desde aquí y tener como referencia el cine vasco.

Rubik: Con la llegada tan importante de rodajes, ¿hay alguna reacción contraria por parte de la población debido a las molestias que pueden ocasionar?

A.A.: No, hemos establecido un manual de buenas prácticas para rodar en la ciudad y en el territorio, sobre todo en Bilbao, con las productoras. Hay vocación por todas las partes de que los rodajes sean sostenibles y tener la mirada puesta también a cinco o diez años, reduciendo al mínimo las afecciones, que siempre las va a haber, especialmente en el ámbito del estacionamiento.

No hay ninguna vocación de saturación, se trabaja muy bien rodaje a rodaje con las Film Commissions y con cada productora. El año pasado se rodó en 79 municipios, lo que permite que los rodajes fluyan con mucha naturalidad. Hay vocación por todas las partes de gestionarlo bien, que las personas afectadas siempre bien informadas de cualquier rodaje que vaya a haber.

Yo creo que no estamos en una situación que genere inquietud. Al contrario, los rodajes son bien vistos, la gente los percibe bien y hay una convivencia cómoda con la actividad diaria.

‘Decorado’ del estudio UniKo, con sede en Bilbao

Rubik: Como Film Commission, aparte de la atención a los rodajes, ¿qué otras actividades impulsáis en Bilbao Bizkaia Film Commission?

A.A.: Creamos las mejores condiciones para que la producción audiovisual pueda desarrollarse con éxito en Bilbao Bizkaia y eso implica todo. También trabajamos codo a codo con el sector, estamos permanentemente en contacto con las productoras trabajando con ellas de la mano y atentos a cualquier necesidad que pueda surgir.

Luego, trabajamos también mucho con las instituciones, tanto públicas como privadas, en la puesta a disposición de la producción audiovisual de espacios y localizaciones. Hay que gestionar una buena relación, marcando hojas de ruta y haciendo viables los rodajes. Todo pasa por ser un destino preferente y que, quien venga, repita porque ha tenido respuesta a todas sus necesidades.

También participamos, evidentemente, en ferias y mercados, además de trabajar mucho apostando por la consolidación de una industria estable, potente y competitiva en Bilbao Bizkaia. Es fundamental que esto se consolide, que se trabaje aquí y que los productores y el talento vasco se quieran quedar aquí.

Rubik: Tú en otras ocasiones has formado parte de la Junta Directiva de Spain Film Commission. ¿Qué papel crees que debe jugar en el corto-medio plazo?

A.A.: Yo creo que Spain Film Commission representa a todas las film commissions del Estado. Hay una nueva Junta Directiva ahora y creo que debe trabajar en la atracción de producciones y rodajes al conjunto del Estado. También hay que hacer un labor muy importante centrada en el impulso del talento local.

Es importante atraer producciones extranjeras, porque generan trabajo, empleo y generan sector, pero también es clave que pongamos el acento en el buen momento que vive el cine en distintas comunidades del Estado. Creo que el cine del Estado y de las distintas Comunidades Autónomas tiene que sentirse protegido y protagonista en las acciones de la Film Commission.

Rodaje de ‘Maspalomas’ en Orduña (Foto: David Herranz)

Rubik: Te quería preguntar por los desafíos que tienen ahora mismo las film commissions. ¿Cómo ves el rol que deben jugar de aquí en adelante?

A.A.: Yo creo que todas las film commissions tenemos el reto primero de tener compromiso institucional. Sin compromiso institucional y político, no se puede hablar de producción audiovisual, ni de buen fin de las producciones.

Si miramos el caso de Bilbao Bizkaia, tanto los objetivos como la gestión de los permisos o la apertura de espacios públicos y privados para el rodaje, tiene mucho que ver con entender que es un proyecto estratégico de país, y las instituciones juegan un papel importante. Ese es uno de los retos.

Otro de los retos de las film commissions es atender y potenciar su propio talento, sus propios profesionales, apostar por hacer un cine propio con vocación de contar historias que nos conmuevan. Tenemos que trabajar en las propias producciones de los territorios, en nuestro caso hacer producción en euskera que se pueda vender fuera.

Además, nosotros queremos consolidar todo lo avanzado en estos 10 años. Hay que seguir trabajando duro, seguir peleando y apoyando el audiovisual en este momento más que nunca.