Oriol Uría (Infinito Studios): “En el Festival de Málaga estamos 4 productoras del sector publicitario, lo que demuestra que, por fin, nos estamos integrando en la industria del entretenimiento”

marzo 20, 2026
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Durante el reciente Festival de Málaga, uno de los documentales que más llamó la atención fue Hasta encontrarte, una producción que refleja el convulso momento que vive El Salvador, con miles de encarcelados por el Gobierno de Nayib Bukele para atajar los crímenes de las maras. Hablamos con Oriol Uría y Pablo Bonis de la productora Infinito Studios para conocer más de este proyecto, de los proyectos de la productora y de la relación entre publicidad y cine. Por Carlos Aguilar Sambricio

Oriol Uría (izquierda) y Pablo Bonis en el Festival de Málaga, posando para RUBIK

Hasta encontrarte es un documental dirigido por Daniel Posada que aborda tanto la crisis de seguridad en El Salvador causada por las pandillas como el régimen de excepción establecido por el presidente Nayib Bukele, todo ello con un punto de vista principal que son las madres que buscan a sus hijos desaparecidos en fosas clandestinas.

Rubik: Contadnos acerca de Infinito, que lleva poco tiempo en comparación con Garage Films y que es la división de largos y series.

Oriol Uría: Mi hermano Albert y yo montamos Garage Films hace 24 años. Se llamó Garage Films porque la intención inicial era hacer films. Ambos veníamos del mundo de la publicidad, así que lo más fácil era empezar con anuncios, spots.

La publicidad tiene una parte muy de adrenalina: proyectos muy rápidos, buenos presupuestos y te permite utilizar todos los ‘juguetes’ del mundo. Fuimos dejando de lado la parte de los films. Lo hicimos con la buena suerte de que la productora se posicionó en publicidad rápidamente muy top en España, tanto en Barcelona como en Madrid.

Después, Garage Films abrió oficinas en México y Estados Unidos, y hoy tenemos mercado también en Francia e Inglaterra y sigue funcionando muy bien. Más tarde, abrimos una vertical de postproducción llamada Fake Studio. Es una postproductora boutique, que atiende todos los proyectos del grupo, tanto de ficción como de publicidad.

Hace siete años abrimos Infinito Studios, que se centra en productos de entretenimiento, tanto películas como series. Enseguida agrupamos las tres marcas bajo un holding llamado Digital Media Lab Production. Este nombre es solo para operar administrativamente ya que comercialmente nadie lo conoce.

Entonces, como socio del grupo, incorporamos a Pablo Bonis y es el mejor socio que he tenido en mi vida. Apareció para impulsar sobre todo la parte de Infinito. Pablo viene del mundo de la producción y tiene un expertise espectacular en producción, edición, cine…

Juntos, Albert, Pablo y yo abrimos un estudio de IA generativa, que también forma parte del grupo. Hoy el holding tiene cuatro verticales: Garage para publicidad, Fake para postproducción, Infinito para cine y nuestra vertical de IA generativa (Rebel Robot). Todo está conectado y se retroalimenta.

Rubik: ¿Cómo te incorporaste al grupo, Pablo?

Pablo Bonis: Antes de incorporarme yo había trabajado en la productora Stellarmedia, donde hicimos dos series: Matices y El Homenaje, ambas en SkyShowTime. Yo venía de la ayudantía de dirección y poco a poco empecé a trabajar en producción ejecutiva, entendiendo el negocio desde otra perspectiva y encontrando un lado de trabajo mío que no sabía que existía.

En ese impasse, me presentaron a Oriol y empezamos a trabajar en un casting de un proyecto muy importante que tenemos, con muchas primeras espadas. Nos llevamos muy bien, nos hicimos amigos y al final nos hemos convertido en socios.

Cuando llegué al grupo, yo ya conocía Garage y la productora Infinito de antes, así que ya tenía una referencia de cómo trabajaban porque ya había visto sus títulos. Me invitaron a Barcelona a una sesión de trabajo completa para ver la envergadura del grupo, que no es una productora cualquiera: son cuatro verticales que se alimentan entre ellas una barbaridad.

Por ejemplo, Rebel Robot, nuestra vertical de IA generativa, trabaja de manera híbrida con rodajes de campo y luego mucha IA, y se retroalimenta mucho con Garage, aparte de que luego hay mucho VFX, que es una parte en la que también nos apoyamos un montón.

El grupo tiene un equipo maravilloso, es una familia. Cada productor ejecutivo tiene su área, todos se ayudan, y ahora estamos en un proceso de crecimiento en el que estamos viendo cómo industrializamos y profesionalizados el grupo para seguir creciendo. Creo que la IA nos dará un impulso para eso.

‘Hasta encontrarte’

Rubik: Oriol, ¿crees que todavía están separados los mundos de la publicidad y la ficción?

O.U.: Bueno, es verdad que los publicitarios hemos llamado siempre ‘películas’ a los spots. Porque yo creo que casi todo publicitario ha tenido siempre la vocación de hacer films. Es verdad que se cuentan historias en ambos casos pero, para mí, son conceptualmente parecidos pero completamente distintos a la vez.

Cuando empezamos, había ejemplos como Ovideo, que hacía televisión, cine, publicidad y teatro, incluso produjeron los Juegos Olímpicos. Luego se incorporaron a Mediapro. Era alucinante cómo ellos podían abarcar toda la industria pero a lo bestia.

Hoy en este festival somos cuatro productoras de origen publicitario que estamos presentando proyectos: Garage Films/Infinito, Bambina, Mamma Team y Roma (estos dos últimos pertenecen al mismo grupo pero presentan proyectos diferentes). Esto muestra que el sector publicitario, por fin, se está integrando en la industria del entretenimiento y con muy buena recepción. Es algo que me hace muchísima ilusión y me llena de orgullo.

P.B.: Este tipo de encuentros de las productoras publicitarias en festivales de este tipo, tan amigables, no lo son tanto cuando uno está compitiendo por hacer el spot. Hay una fraternidad importante fuera de competición, que es a lo que suelen estar acostumbradas.

Rubik: ¿Qué tipo de proyectos buscáis en Infinito y cuál es vuestra filosofía? Entiendo que al estar en varios países, eso también ayuda a plantear proyectos.

P.B.: En Infinito nosotros queremos contar historias ya sea en películas o series, ficción o documental. Aquí con Hasta encontrarte tenemos un documental que cuenta una situación que va desde la polémica hasta la realidad. No nos importa mojarnos y contarle a la gente todo lo que tenemos que contar.

También hay una parte importante en Infinito a nivel de coproducción. Como estamos en Estados Unidos, traemos mucho contenido de allí para grabar en España y gestionamos adquisiciones y ventas, buscando el cliente más adecuado para cada contenido.

Mantenemos mucho contacto con broadcasters. Recibimos muchos guiones de productoras que quieren generar contenido y cuentan con nosotros para darle un impulso a la idea. En Infinito ayudamos a desarrollar ideas, hacer un buen dossier, preparar castings, pitches con plataformas y dar soporte a directores y escritores que desde su casa no podrían hacerlo, pero que nosotros sí tenemos la estructura, las ganas y la fuerza necesaria, y sobre todo la ilusión.

‘Hasta encontrarte’

Rubik: En el Festival de Málaga estáis con el documental Hasta encontrarte. ¿Cómo surgió este proyecto sobre El Salvador?

O.U: Nos llegó un mensaje en Instagram de un grupo de empresarios salvadoreños que querían reunirse con nosotros para contarnos una idea de un proyecto sobre El Salvador. Querían explicar por qué el mundo estaba viendo miles de encarcelados con pantalón blanco, arrodillados, entrando de mil en mil en las cárceles, todos tatuados, y qué significaba eso en el país.

Al principio fui muy reacio, porque pensé que esto podía acabar siendo una película de propaganda política a favor de un gobierno. El director Daniel Posada estuvo siempre de acuerdo: “Venga, vamos, me parece una historia alucinante”. No nos decidimos hasta la cuarta llamada. Hicimos varias sesiones para evaluar los riesgos, porque el documental anterior de un francés terminó con él asesinado por las maras. Aparte de eso, no queríamos hacer una película al dictado porque no es nuestro propósito.

Todo el proceso ha sido alucinante. Nos dieron libertad creativa absoluta: guión, rodaje, edición… Estos empresarios, que actuaban bajo la marca JIA Latam, actuaron como facilitadores, no como controladores. Gracias a ellos, tuvimos acceso a todo lo que quisimos, incluso cuando insistimos en entrevistar al presidente Bukele y también a voces en contra como periodistas y autoridades. Nos los consiguieron todos.

Rubik: Me imagino que se buscaba una visión un poco más global de todo, ¿no?

O.U.: La película no es sobre Bukele, aunque los periodistas insisten siempre en eso. La historia principal es la de unas madres, lideradas por Mari, buscando a sus hijos desaparecidos, que probablemente estén muertos. Mari empezó buscando a su hijo desaparecido y lo encontró muerto. Encontraron un trocito de rodilla, un hueso y una uña. Hicieron un análisis del DNA y determinaron que era su hijo. Es una mujer super humilde, con una peluquería y un puesto de trabajo en su casa. Ella lidera a otros grupos de madres que buscan a sus hijos, trabajando con fiscalía y policía. Esa es la trama principal.

Después se cruzan otras subtramas: la de los presos, la de los mareros, que en este caso son todos presos, la del gobierno, la fiscalía, la policía, los inspectores, periodistas a favor, periodistas en contra del régimen… Pero la historia central son las madres que buscan a sus hijos desaparecidos.

Rubik: Hablas de que los facilitadores del proyecto fueron estos empresarios salvadoreños. ¿Pero la gente no opuso resistencia para hablar con ellos?

O.U.: Para nada. Todo el mundo se prestó. Fue alucinante. Solo nos pusieron una condición que tenía lógica: no entrevistar a ningún pandillero que estuviera en libertad. Es decir, no entrevistes a alguien que está buscado por la policía, porque los hay y también querían hablar. Nos contactaron diciendo que ellos también querían tener su voz. Pero la verdad es que no, no fue un problema.

Cuando llegué a El Salvador y llegué con miedo, enseguida me di cuenta de que el camarero, el taxista o el conductor te hablaban de libertad, de que habían recuperado su vida, y todos estaban con ganas de contar la historia de lo que había pasado. Desde el tipo que te ponía un café hasta cualquier persona con la que hablabas, todo el mundo colaboró.

Rubik: ¿Cuánto fue el proceso de rodaje?

O.U.: Rodando, creo que estuvimos cinco semanas. En total, para terminar el proyecto, desde que empezamos hasta que lo hemos terminado, fueron dos años.

Rubik: Al ver el documental, me da la sensación de que refleja no solo la realidad de El Salvador, sino también la geopolítica mundial. Me parece que hay algo del espíritu del tiempo actual y los dilemas éticos de cómo actuar frente a la violencia y la reacción autoritaria. Aquí vemos a Bukele, pero se podría hacer lo mismo con otros regímenes y debatir sobre el fin y los medios.

O.U.: Sí, estamos en un momento en el que vemos muchos cambios. Por ejemplo, Trump. Hace poco estábamos en una cena con una mujer americana de origen argentino que trabaja en la industria audiovisual, y le preguntaba cómo estaba viviendo en Miami la situación de que puedes ser deportada aunque lleves 15 años viviendo allí. Me decía que estamos en un momento en que la izquierda ya no es la izquierda y la derecha ya no es la derecha; ahora es la extrema izquierda y la extrema derecha, porque los modelos establecidos hasta hoy no están funcionando. Por eso se ha tenido que subir el volumen hacia la izquierda o hacia la derecha.

Todo el mundo lo ve. La guerra de Ucrania y Rusia y las de los países árabes. Lo que se está moviendo en otros países está escalando en sentido internacional. El Salvador es un ejemplo muy concreto de un país que debe resolver un asunto específico aplicando un método diseñado por un gobierno, y en el resto del mundo sucede algo similar.

Rubik: En relación a futuros proyectos, he visto que estáis trabajando en proyectos muy potentes. ¿Cuáles son los que están más avanzados?

O.U.: En esta industria nunca se sabe. Lo que de momento hemos decidido es apostar y poner energía y dinero en los que están más avanzados, es decir, aquellos que tienen prácticamente el guion y un casting. Por ejemplo, hay un proyecto con Andrea Jaurrieta (Crónica de sangre) muy avanzado que está presentado y podría recibir en cualquier momento una llamada con un greenlight.

Hay un thriller con un casting alucinante y confirmado que se llama La isla. También hay un par de películas más que estamos moviendo y que en cualquier momento puede sonar el teléfono.

Gracias a la trayectoria de Garage y venir de un mundo muy creativo, nos ha permitido generar mucho contenido y arroparlo bien.

Además, hay otra película llamada Felicidad que también tiene dos actores impresionantes subidos al proyecto. Hay que tener paciencia porque no es fácil conseguir un greenlight. Hay gente muy buena en la industria en todo el mundo y no hay tanto espacio en las plataformas para meter todo.

‘Hasta encontrarte’

Rubik: Del libro de La Reina Descalza de Ildefonso Falcones tenéis los derechos, ¿verdad?

O.U.: Sí, es un proyecto brutal que estamos coproduciendo con Gaumont pero la división de Estados Unidos. Tengo una relación personal con Ildefonso Falcones. Nos sentamos y le ofrecí producir esta nueva adaptación y dijo que si. Hay un desarrollo alucinante y lo estamos moviendo ahora.

Es una serie de época que, bueno, ahora la época no está muy solicitada y es costosa, pero yo soy muy fan de todos sus libros y esta presentada a todas las plataformas tanto de qui como de EE.UU.

Rubik: También he visto que tenéis varios proyectos de animación…

P..B.: La animación es un sector muy competitivo, mucho más que las series o el cine y la publicidad porque cuestan una barbaridad de dinero. Nosotros estamos intentando moverlo, pero es muy de nicho. Es verdad que nos hemos puesto en contacto con Netflix Animation y estamos intentando mover este tipo de proyectos, pero sabemos que no vamos a poder tener nada a medio ni mucho menos a corto plazo.

A través del estudio de IA estamos intentando crear un nuevo lenguaje como en su día fue el 3D. Yo recuerdo ir al cine a ver Toy Story y era otro mundo. Se genera mucho contenido con la IA pero creo que la gente busca un realismo que tampoco es necesario y que al final es algo que las nuevas generaciones van a adaptar como nuevo lenguaje de comunicación.