'The Man I Love' (Foto: Jac Martinez - TMIL Inc)

#Cannes2026 Crónica 6: ‘The Man I Love’, ‘The End of It’ y ‘Minotaur’

mayo 22, 2026
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Para acabar la cobertura de esta 79.ª edición del Festival de Cannes, no queríamos olvidarnos de Ira Sachs y su precioso homenaje a la memoria, del primer largometraje de Maria Martínez Bayona y del remake contemporáneo de La mujer infiel de Andrey Zvyagintsev. Por Belit Lago

‘The Man I Love’ (Foto: Jac Martinez – TMIL Inc)

Ira Sachs, nuestro director de cine queer indie favorito, vuelve a la Sección Oficial después de presentar Frankie en 2019, y lo hace con una historia triangular entre Jimmy, Dennis y Vincent, tres hombres homosexuales de la Nueva York de finales de los años ochenta que viven su realidad de formas muy dispares.

El protagonista (Rami Malek), después de una fuerte crisis provocada por su enfermedad, focaliza toda su atención en la obra de teatro musical que está preparando, utilizando el arte como vía de escape y distracción en momentos de fragilidad física y mental. Su vecino (Luther Ford), obsesionado con él desde que se encontraron por casualidad en la escalera, disfruta de su sexualidad de forma despreocupada, centrándose únicamente en el presente.

Pero en The Man I Love, el personaje más interesante es, sin duda, el interpretado por Tom Sturridge (Sandman): como pareja de un enfermo terminal, Dennis se ocupa de sus cuidados, habitando la tristeza y el miedo, pero también la rabia y la frustración.

‘The Man I Love’

El film, que deja fuera los momentos más dramáticos y se centra en mostrar ese eufórico paréntesis entre la recaída y el final, quiere ser un homenaje a todas aquellas personas en la sombra que, con su trabajo invisible, lograron hacer menos dolorosa la partida de muchos enfermos de sida durante las últimas décadas del siglo pasado. Una bellísima oda al amor incondicional que se apoya en el costumbrismo y la sensibilidad de lo cotidiano.

Y de la cara opuesta habla The End of It: la vida. Maria Martínez Bayona se atreve con una elegante película de ciencia ficción para su debut en el largometraje. Claire, una reconocida artista reconvertida en joyera de lujo que está harta de su vampírica existencia, decide ponerle fin al aburrimiento y el hastío en el que se ha convertido su día a día después de 250 años “sobreviviendo”.

En una distopía en la que la inmortalidad es una realidad y la frontera entre lo humano y la máquina ha desaparecido, el deseo de poder morir aparece como una forma de salvación. Será cuando la protagonista fije la fecha de su muerte —que hará coincidir con su última obra performática— cuando realmente empiece a disfrutar, a prestar atención, a hacer que el tiempo cuente.

‘The End of If’ de María Martínez Bayona (Foto: Lluís Tudela)

Con Rebecca Hall —también como hermana del protagonista en The Man I Love—, Noomi Rapace y Gael García Bernal encabezando el reparto, y una pequeña aparición de David Verdaguer, The End of It retrata esa aversión tan contemporánea a la vejez, ese miedo a la decrepitud del cuerpo que tanto cine ha sabido representar en los últimos años, como La sustancia o la reciente serie de Ryan Murphy The Beauty, también con Hall al frente. Una preocupación universal que ha encontrado en el género su mayor (y más divertida) explotación audiovisual.

Y, por último, uno de los platos fuertes de la Competición: lo nuevo de Andrey Zvyagintsev, director ruso que ya salió triunfante del Festival de Cannes en dos ocasiones, en 2014 con el Premio al Mejor Guion por Leviatán y en 2017 con el Premio del Jurado por Sin amor.

Con Minotaur, el cineasta recupera el terreno de la familia en crisis de su película anterior para actualizar el clásico de Claude Chabrol de 1969 a través de una apuesta sobria y con apenas diálogos. Gleb y Galina son un matrimonio aparentemente perfecto: adinerados y exitosos, viven con su hijo en una casa de ensueño; pero todo empieza a torcerse por culpa de un secreto mal guardado.

‘Minotaur’

Con la guerra de Rusia como telón de fondo, y casi en paralelo a la batalla doméstica, la unión entre los protagonistas se irá desmoronando sin remedio.

Una alegoría sobre el poder masculino, donde el héroe es quien ejerce la violencia y no quien abre el diálogo, y en la que la muerte y el crimen quedan en un segundo plano, ignorados, para que la vida pueda seguir su curso.