La elección de una localización es uno de los primeros pasos a la hora de definir el aspecto y las posibilidades de una producción audiovisual, ya que los espacios no solo determinan dónde se desarrolla una historia, sino que además también condicionan el trabajo de otros departamentos como el de arte, fotografía o efectos visuales. En los últimos años, herramientas como el escaneado LiDAR, la fotogrametría y la captura aérea han abierto nuevas posibilidades para explorar, documentar y trabajar sobre estos lugares antes de que el equipo de rodaje llegue a ellos. Por Fer S. Carrascosa

Irene Manríque, supervisor location manager, conoce de primera mano esta evolución tras haber trabajado en producciones internacionales como Terminator: Destino oscuro (Tim Miller, 2019) y Uncharted (Ruben Fleischer, 2022), además de aclamadas series como The Crown, La casa del dragón o El joven Sherlock.
Para conocer cómo estas tecnologías están transformando el trabajo de localización, qué posibilidades ofrecen a los diferentes departamentos y hasta dónde pueden ser capaces de llegar, la Revista RUBIK conversa con ella.
RUBIK: ¿Hasta qué punto han cambiado las nuevas tecnologías la manera de buscar y valorar una localización para una película o una serie? ¿Qué ha dejado de hacerse como antes?
Irene Manrique: Pues yo lo que más destacaría de este punto en concreto es el tiempo que se daba para la gestión, la creatividad y la selección de las localizaciones antes de estar tan conectados mediante las tecnologías. Peleamos constantemente en el proceso creativo de la búsqueda de las localizaciones en relación a la inmediatez.
“Peleamos constantemente en el proceso creativo de la búsqueda de las localizaciones en relación a la inmediatez. La necesidad de recibir y gestionar el material de una manera prácticamente inmediata nos limita la posibilidad de encontrar la localización idónea”
En los últimos años hemos podido experimentar la necesidad de recibir y gestionar el material de una manera prácticamente inmediata que, en mi opinión, nos puede limitar la posibilidad de encontrar la localización idónea.
RUBIK: Cuando hablamos del escaneado LiDAR, la fotogrametría o la captura aérea, ¿qué puede aportar cada una de estas tecnologías al trabajo de un localizador, y en qué momento del proceso resulta más útil cada una de ellas?
I.M.: Una vez que las localizaciones han sido visitadas por el scout, se ha comprobado su viabilidad de rodaje y se han enseñado al production designer, estas tecnologías entran en acción.
Se usan para varias finalidades. Por ejemplo, se pueden utilizar por productores, directores o el estudio encargado de realizar el proyecto para poder explorar con texturas y con imágenes en 360º la localización, de este modo agilizan el proceso de selección de las mismas y evitan de este modo tener que desplazarse hasta el lugar concreto.
También se utilizan por parte del departamento de arte, para poder dibujar y crear los decorados sobre el espacio real. Además también sirven para recrear tanto en postproducción como en el futuro los entornos reales.

RUBIK: Gracias a la digitalización de las localizaciones, el director o el equipo de producción pueden obtener una información con ese modelo en 3D que no tendrían simplemente viendo fotografías o vídeos del lugar. En este sentido, ¿qué supone trabajar con localizaciones digitalizadas?
I.M.: Les permite tener una idea más completa del entorno en el que se mueve, de la escala en la que se encuentra y de la magnitud para el famoso production value que les da la localización en concreto.
RUBIK: Teniendo en cuenta que todavía hay cosas que son difíciles de apreciar desde una pantalla, ¿hasta qué punto una réplica digital puede sustituir una visita física a una localización?
I.M.: Vengo de trabajar recientemente en una película de carácter internacional en la que la tónica de los últimos proyectos similares se han realizado casi todo con VFX y, de cara al producto final que se obtiene cuando trabajas sobre espacios reales y localizaciones veraces, no tiene color.
El público creo que se encuentra en un momento de cambio y de prueba con todo lo digital, pero auguro que las preferencias una vez que todo esté más asentado consistirán en volver a la realidad, a lo tangible y a lo que te creas como espectador cuando veas la película desde tu casa.
“La tecnología en el scouting permite tener la localización en los ordenadores para consultar planos, definir espacios o terminar de crear el entorno con el production designer si se requiere de construcción. De cara a la postproducción, ayuda mucho para generar entornos en digital sobre la base de la propia localización”
RUBIK: ¿Qué ha cambiado para los demás departamentos? Por ejemplo, ¿cómo pueden aprovechar estos modelos un director, un director de fotografía, un diseñador de producción o un equipo de efectos visuales antes de llegar al rodaje?
I.M.: Para todo el proceso, tanto de preproducción como de postproducción, les permite tener la localización en sus ordenadores para consultar planos, definir espacios o terminar de crear el entorno con el production designer si se requiere de construcción.
De cara a la postproducción, ayuda mucho a la hora de poder generar entornos en digital sobre la base de la propia localización.

RUBIK: Una de las grandes ventajas es reunir virtualmente a personas que están en lugares distintos. ¿Cómo está cambiando esto la toma de decisiones en una producción?
I.M.: Fundamentalmente, se utiliza para realizar consultas y poder hacer un filtro sobre una gran cantidad de localizaciones, pero lo que yo me encuentro personalmente es que para poder definir muchos aspectos, hace falta ir al espacio real y poder palparlo con los propios sentidos.
RUBIK: ¿Estas herramientas permiten descubrir posibilidades creativas que quizá no surgirían durante un scouting convencional? Es decir, ¿la tecnología sirve únicamente para conocer mejor una localización o también puede cambiar la manera de imaginar una escena?

I.M.: Creo que estos avances tecnológicos están no solo encaminados a la búsqueda de localizaciones, sino que además están más encaminados al trabajo que se realiza una vez la localización está ya definida y se tiene que trabajar sobre ella.
RUBIK: ¿Puedes contarnos algún proyecto o caso concreto en el que el escaneado, la fotogrametría o la captura aérea hayan sido especialmente útiles, y qué problemas concretos os ayudaron a resolver?
I.M.: En los últimos años se han usado de forma habitual en el departamento de Arte y de VFX en proyectos como El joven Sherlock, La casa del dragón, Terminator, Uncharted y actualmente hemos incluso hecho scout ayudándonos de algunas de estas tecnologías en una película de Disney, de la cual seguimos actualmente en el proceso de producción, y por lo tanto no puedo compartir mucha más información al respecto.
“Agiliza muchos de los procesos pero, por el momento, no supone un gran ahorro en costes económicos por la maquinaria necesaria para poder digitalizar el entorno, así como el tiempo de proceso del material, que es muy costoso”
RUBIK: También se habla mucho del ahorro de tiempo, de desplazamientos y de costes que supone su implantación. ¿Hasta qué punto es realmente significativo ese ahorro en una producción? ¿Termina compensando la inversión que requiere?
I.M.: Creo que por el momento no hemos llegado todavía al punto en el que suponga un gran ahorro en costes económicos, ya que también hay que tener en cuenta que la maquinaria necesaria para poder digitalizar el entorno, así como el tiempo de proceso del material es muy costoso.
Sí que ayuda a la hora de agilizar muchos de los procesos, pero todavía no es algo que suponga un beneficio 100% claro en términos generales.
RUBIK: ¿Qué limitaciones siguen teniendo estas herramientas? ¿Hay algún aspecto de una localización que un modelo digital no pueda transmitir y que por ejemplo haga que sea imprescindible estar allí físicamente?

I.M.: Tanto el director, el production designer, el productor o el director de fotografía necesitan palpar las localizaciones con todos sus sentidos para poder valorar y decidir si funciona para el proyecto o incluso para saber si la localización es válida para una secuencia concreta.
El espacio no es solo una imagen, son muchos más elementos que lo rodean. Desde la posición del sol, los colores, el entorno…
RUBIK: ¿Crees que estamos ante una transformación profunda de la profesión del localizador o este tipo de tecnologías acabarán siendo simplemente una herramienta más dentro del trabajo tradicional?
I.M.: Estamos en un proceso de cambio total, no solamente en el mundo de las localizaciones, sino en todos los aspectos laborales del mundo. Creo que tenemos que saber abrazarlos, trabajar con ellos y aprender a hacer un buen uso de ellos para que beneficie, en todos los aspectos, a la industria audiovisual en la que nos vemos envueltos.
RUBIK: Mirando hacia los próximos años, ¿qué crees que veremos en este campo que todavía nos resulta difícil imaginar? ¿Llegará un momento en que buena parte del scouting pueda hacerse sin desplazarse?
I.M.: Puede llegar a pasar. La tecnología evolucionará de tal manera que por ejemplo abarate costes, desplazamientos y volumen de personas en los recces, pero como decía antes, nuestros sentidos marcan un buen producto final y creo que para poder generar un buen material, debemos seguir los pasos de la personificación, las relaciones personales directas y el trabajar sobre los entornos reales.