Marina F. Fuentes y Sandra García, directoras de ‘Gachas’: «Creemos que lo fantástico convive siempre con la realidad, sobre todo cuando esta pasa por el filtro del recuerdo»

diciembre 24, 2025
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Hace unos días publicábamos una noticia sobre el arranque de la fase de preproducción del cortometraje Gachas. Hoy charlamos con sus directoras, Marina F. Fuentes y Sandra García Velasco, para conocer más detalles sobre este proyecto. Por Miguel Varela.

Marina F. Fuentes (izquierda) y Sandra García Velasco (derecha), directoras de Gachas.

Rubik: Gachas nace de una superstición popular manchega. ¿Cómo resulta el proceso de transformar ese imaginario oral en un relato cinematográfico íntimo y contemporáneo?

Marina F. Fuentes: el guión de Gachas es una construcción que nace de la escucha del relato familiar, transformándolo en un cuento toledano con el que todos podemos empatizar porque no deja de hablarnos de la forma en la que cada uno intenta conectar con los seres queridos que ya no están, pero que siempre van a estar. El dicho sobre las gachas me lo contó mi padre, Blas, villacañero de toda la vida. Entre sus palabras y su acento manchego, había una historia que contar.  Y si hay un relato que transmitir que nazca de los pueblos toledanos, los mejores para inspirarme sin duda fueron mis abuelos: Carmen y Rufino. Estoy segura de que, de haberse aparecido el muerto haciendo unas gachas, mi abuela las hubiese hecho a diario para ver a mi abuelo. Ha sido un proceso de escritura  muy placentero  y que, de la mano de Sandra y los productores, no detendremos hasta decir ‘acción’. 

Sandra García Velasco: Siempre digo que yo nací siendo vieja, así que desde que tengo uso de razón me he sentido fascinada por el mundo de los ritos, las costumbres populares, el folclore y las supersticiones. Cuando Marina me habló del proyecto fue un flechazo absoluto. En cuanto al corto, no es fácil trasladar un dicho o una memoria al relato audiovisual, así que estamos todavía devanándonos los sesos para hacerle justicia. Creemos que estamos ante una historia donde menos es más, así que esa es la meta. Por suerte, la propuesta de la que partimos apela a las memorias comunes, algo con lo que es muy fácil sentirse identificado. 

Rubik: El guion está inspirado en vivencias reales de tus abuelos, Marina. ¿Por qué era importante para ti contar su historia y de qué forma estará presente en el metraje?

M. F. F.: la conexión que tenía con ellos era estratosférica, en serio, era muy especial. Mi abuela falleció con 102, así que tuve muchísima suerte de contar con ella a mi lado más de 30 años. Y claro, una persona que nace en el 1919 te puede contar tantísimas vivencias. El cómo era capaz de enfrentarse a un relato trágico desde el amor, la paz, la reconciliación, era lo más potente que había en ella. Una de las cosas que compartió conmigo fue que de jovencilla le raparon el pelo. Lo hicieron en la posguerra para marcar a las familias republicanas. Pero ella salió con su madre a la calle, con un lazo rojo que se plantó en el mechón que le habían dejado y lo llevó con toda la dignidad que pudo. Nunca te contaba las cosas desde la víctima, sino desde la supervivencia y la manera de asumir que hay gente mala y gente buena en todas partes. Aquello se me quedó grabado y Gachas ha sido la oportunidad perfecta para hacer este ejercicio de Memoria. Enfrentarlo desde la paz y el afecto creo que es fundamental en este momento bélico y atroz que estamos viviendo. 

Rubik: La película dialoga con la memoria personal y la memoria colectiva. ¿Dónde se cruzan vuestras vivencias y la historia compartida de la España rural dentro del corto?

S. G. V.: qué pregunta más difícil, a ver si te la puedo responder jajaja. Yo personalmente soy de un pueblo entre olivos así que para mí, ‘la España rural’ no ha dejado de ser mi realidad durante muchísimo tiempo. Creo que sólo al emigrar a las ciudades, -donde todo está más globalizado y desgeolocalizado-, empiezas a comprender lo que es esa ‘España rural’. Y me gustaría aclarar bien esto porque Españas hay muchas. Somos un país muy diverso y plural, forma parte de nuestra naturaleza. No obstante, sí que creo que ‘la España rural’ como concepto, atañe a una manera de hacer y de ser que conforman nuestra identidad nacional y colectiva y que apela al sentimiento de pertenencia. Y eso, sin duda, está íntimamente relacionado con la memoria. 

España tiene muchas memorias, muchas de ellas perdidas y otras muchas robadas. Hablar de la memoria personal y colectiva es imposible sin pasar por esa España rural olvidada que muchos hemos dejado atrás, no por falta de cariño. La España rural tiene muchas luces y muchas sombras, es hostil y llena de alegrías y también muchas lágrimas. Es lo mejor y lo peor de nosotros. Y durante mucho tiempo no tuvo voz, tachada de vulgar o poco relevante en su cotidianidad. 

Nosotras esperamos aportar un pequeño grano de arena para contar desde la memoria personal y colectiva una historia sobre esa España que ya no existe -para bien y para mal-; sobre esa riqueza cultural, esos ritos que se pierden, esas supersticiones hechas de miedo y costumbre para hablar de una posguerra que no hemos vivido pero que muchas veces nos han contado, a veces con desdén y otras con lágrimas, desde el recuerdo, desde la tristeza y desde la resiliencia y la alegría. 

Rubik: Carmen decide despedirse de su marido a través de un gesto cotidiano como cocinar. ¿Qué os interesaba explorar del duelo desde ese lugar doméstico y simbólico?

M. F. F. y S. G. V.: sentimos que nuestras convivencias significan hogar, familia, amor y refugio. Desde ahí, es sencillo pararse a sentir y a explorar el duelo de la despedida de la persona amada. Tu casa deja de ser “una casa” cuando las personas con las que las compartes desaparecen y pasan a ocupar un espacio simbólico que te permite explorar recuerdos y vivencias que te han hecho feliz. Cocinar siempre ha sido un actor de supervivencia y amor, un deseo de compartir. La comida siempre ha sido un ente ritual, casi sagrado. La cena de navidad, los churros del domingo, la paella en casa de tu tío, el cocido de la abuela… Qué mejor gesto entonces para una despedida. 

Además, por qué no decirlo, nos encanta la comida y cuanto más casera y más de la tierra, mejor. 

Rubik: El proyecto combina drama y elementos fantásticos de forma muy sutil. ¿Cómo habéis trabajado ese equilibrio para que lo fantástico conviva con el realismo emocional de la historia?

S. G. V.: creemos que lo fantástico convive siempre con la realidad, sobre todo cuando esta pasa por el filtro del recuerdo. Nuestros cuentos populares, leyendas y el último chisme de tu vecino tienen siempre un poco de ambos. Un poco de verdad y un poco de mentira. Somos así. Por esta razón, la fantasía y el drama aúnan el tono perfecto para contar este recuerdo que no nos pertenece y que por supuesto bebe de un dicho popular. ¡Nada más fantasioso que eso! 

Mark Twain decía que «el humor es tragedia + tiempo». Sin duda al realismo mágico le pasa lo mismo, sobre todo cuando los relatos han pasado por muchos narradores. 

Rubik: Codirigir implica compartir mirada y decisiones creativas. ¿Cómo planteáis la codirección y qué creéis que aporta cada una al proyecto?

M. F. F.: la verdad es que hablamos mucho sobre lo fácil y gratificante que está siendo el proceso en este sentido porque las dos compartimos una mirada muy concreta sobre el mundo rural y sobre todo la necesidad de que estos espacios de realidad sean contados y no caigan en el olvido. Además, a nivel ideológico y figurativo estamos muy conectadas y eso lo canaliza todo. 

Sandra: a nivel técnico, creo que hacemos muy buen tándem, porque suplimos mucho las carencias de la otra. Yo vengo del mundo de la postproducción, así que creo contar con una visión amplia de todo el proceso emocional de la historias, desde que nacen en un cuaderno hasta que se les pone el lazo final. Marina viene del teatro (¡sí, también dirige teatro!) así que creo que aporta un gran nivel emocional con la dirección de actores. Trabaja con el menos es más, traduciendo los ensayos y las ideas en dibujos, llevándonos a un plano emotivo con arrojo. Creamos y trabajamos todo el tiempo de la mano, nos nutrimos la una de la otra y somos exigentes con lo que hacemos, pero sobre todo, ponemos el disfrute por encima. 

Rubik: Gachas pone el foco en los rituales, supersticiones y silencios del mundo rural. ¿Sentís que estas historias han estado tradicionalmente ausentes del cine o mal representadas?

M. F. F. y S. G. V.:: vamos a decir que nos gustaría que los rituales y supersticiones tuviesen mayor poder narrativo en nuestro país. 

M. F. F.: ¿habéis visto Gaua, de Urkijo?, ¡es una burrada!

M. F. F. y S. G. V.: hay que defender que aunque no es la norma de nuestra cinematografía y siguen escaseando relatos así, sí que cada vez hay mayor representación del mundo rural. Hablamos de directoras como Paula Ortiz o Carla Simón, que han creado unos excelentes relatos como La novia o Alcarràs; hablamos de Sorogoyen con As Bestas u otros también grandes como Almodóvar, que con gran parte de su filmografía nos ha aproximado a la realidad de los pueblos manchegos. Nos reímos mucho por ejemplo con Bodegón con fantasmas, de Enrique Buleo y nos parece un buenísimo referente. También nos gusta ver ese cine más escondido, con producciones más pequeñitas pero no por ello menos ambiciosas, como Tierra de nuestras madres, de Liz Lobato. Esta película de hecho la rodaron en Villacañas (Toledo), uno de los pueblos en los que vamos a rodar, del que es la familia de Marina.  

M. F. F.: un día, hablando con Sandra de repente le recomendé justamente la película ‘Tierra de nuestras madres’ (es una producción muy pequeñita) “buah, tendrías que ver esta peli”, ¡y resulta que ya la había visto! Y no solo eso, sino que estuvimos en los Renoir el mismo día, ¡en la misma sala, viéndola! jajaja, vaya tela… Aquel día  la presentaba uno de los protas que es del pueblo y que nos está apoyando muchísimo con Gachas (¡gracias por todo Jose Luis Cruza!) 

S. G. V.: ojalá que Gachas abra la veda al ritual y a los dichos de los pueblos españoles, porque todavía hay muchísimo que contar. Y son TAN necesarios.

Rubik: El rodaje se realizará en localizaciones reales de Castilla-La Mancha. ¿Qué importancia tiene para vosotras filmar en los mismos lugares donde nace la historia?

M. F. F.: ¡Es la leche! Rodar en espacios reales hace que te puedas transportar allí donde habitan los personajes. Hemos ido afinando mucho los planos y la manera de narrar gracias a las localizaciones. La sierra de Noez por ejemplo, tiene todavía restos de trincheras republicanas y esto para el imaginario es brutal, de alguna manera la localización toma un valor narrativo muy potente y que acompaña a la recuperación de la Memoria colectiva. Los silos de Villacañas por ejemplo, tienen un valor histórico bestial, y son de una belleza visual extraordinaria, que además retratan una forma de vida y a las familias que trabajaban como mano de obra en los campos. Tenemos mucha suerte de tener acceso a estos espacios porque las diferentes instituciones públicas y privadas nos están apoyando mucho. Gracias a todas y a todos ellos.  

Rubik: Habéis lanzado una campaña de crowdfunding para apoyar el proyecto. ¿Qué significa para vosotras que el público pueda implicarse activamente en sacar adelante esta película?

M. F. F. y S. G. V.: El crowdfunding siempre es un camino muy enriquecedor porque se crea un sentimiento de comunidad y de apoyo de las personas que creen en el proyecto. Además sentimos que cada aportación, por pequeña o grande que sea la cantidad, es muy importante, porque va más allá de conseguir el dinero -que queremos alcanzar, por supuesto-, va de que la gente conecte con el mensaje de Gachas y se sientan parte del cortometraje, y eso siempre es bonito vivirlo. Además nos gusta especialmente hacerlo de la mano de la plataforma Goteo, que apoya proyectos con un compromiso social y ecosostenible que creemos que está en total consonancia con Gachas. 

Ya nos queda poco para terminar la campaña, por si hay algún rezagado que quiera echarle un vistazo y sumarse a la aventura de este cortometraje. ¡Todavía estás a tiempo! Y muchísimas gracias a todos los que han puesto ya su gotita, nos sentimos muy afortunadas y arropadas, deseando que comience el rodaje. ¡Os deseamos mucho disfrute y muchas Gachas para estas Navidades!