Con cinco platós de hasta 14 metros de altura y una superficie total de 30.000 m², el nuevo hub audiovisual de Toboggan en Villaverde (Madrid) ha sido concebido para ofrecer servicios integrales a las producciones y adaptarse a todo tipo de rodajes, desde grandes formatos hasta proyectos estándar. Hablamos con Juan Pedro Rodríguez de la Ossa, CEO, socio y fundador, y David González Olmo, director comercial, socio y fundador de Toboggan, para conocer en detalle estas nuevas instalaciones.
Por Sara Rodríguez Martín.

Rubik: Me gustaría preguntaros por la ambiciosa construcción de los cinco nuevos platós en Villaverde. ¿Cuál era el objetivo y cómo ha evolucionado el proyecto?
David González: Es un proyecto que llevábamos tiempo planificando. Cuando empezamos a buscar ubicaciones, vimos que Madrid era el lugar más adecuado para construir los estudios.
Estar en la capital, a solo unas paradas de cercanías de la estación de Atocha, nos permitía aprovechar la configuración urbana para levantar unos estudios con una altura máxima de 20 metros. Gracias a eso, hemos podido crear platós con 14 metros de altura libre hasta las pasarelas técnicas.
Además, las condiciones jugaron a nuestro favor: el proceso de construcción fue ágil, sin necesidad de trámites administrativos largos, porque todo estaba ya bastante avanzado. Eso nos permitió completar la obra en solo 12 meses y entrar en funcionamiento rápidamente.
Rubik: ¿Qué características o servicios diferencian a las nuevas instalaciones de Villaverde frente a otros estudios en España?
D.G.: La gran diferencia es que estos estudios se han construido desde cero, pensando en el flujo de trabajo de cada departamento. Contamos con instalaciones muy amplias y mucho espacio para trabajar y producir.
Hay grandes zonas de preensamblaje, áreas de vestuario conectadas mediante montacargas para personas y materiales, climatización, carpintería propia para cada plató, 17 camerinos —incluidas salas VIP— y amplias zonas de maquillaje y peluquería, todo en una misma planta.
La zona de catering está situada en la tercera planta, junto a las oficinas de producción. Cada plató dispone de espacio para 60 puestos de trabajo, cinco despachos privados y salas de reuniones, todo completamente independiente.
En cuanto a los propios platós, todos tienen 14 metros de altura y pasarelas técnicas. Para el aislamiento acústico hemos instalado cortinas acústicas, además de sistemas de climatización y un diseño totalmente independiente entre platós. Contamos con un plató de 2.300 m² y otro bloque con cuatro platós de 1.500, 1.200, 1.200 y 1.500 m².
Cada uno está construido como una caja independiente, separado por corredores de seguridad y con sistemas de aislamiento que evitan la transmisión del sonido, incluso a través del suelo. Hemos añadido 1,5 metros extra entre paredes para reforzar esa separación.
En conjunto, es un entorno de producción completo en cuanto a insonorización, climatización, instalaciones, altura y pasarelas, todo ello en pleno centro de Madrid. Además, disponemos de un gran aparcamiento con capacidad para unos 200 vehículos, recinto cerrado y vigilancia 24/7, lo que también nos diferencia claramente.
Rubik: En términos de sostenibilidad o innovación tecnológica, ¿qué aspectos habéis tenido en cuenta en el diseño y la gestión del espacio?
Juan Pedro Rodríguez: El diseño de los platós de Villaverde se basa en 30 años de experiencia trabajando con todo tipo de productoras. Son estudios pensados para respetar los presupuestos de los productores nacionales y responder a todo lo que hemos aprendido sobre lo que una producción necesita realmente de un estudio.
Además, son espacios muy versátiles, válidos para ficción, entretenimiento y publicidad. El diseño busca adaptarse a cualquier tipo de producción.
Creemos que esa es la razón por la que se perciben como algo diferente a lo que había hasta ahora. Es el feedback constante que recibimos de todas las productoras que nos visitan. La frase que más escuchamos es: “Por fin, unos estudios en este país diseñados de forma profesional y pensados para las necesidades reales de los productores”.
Rubik: Con esta apertura ya contáis con 18 platós en España. ¿Cómo valoráis vuestra posición en el mercado?
D.G.: Creemos que nos hemos posicionado como uno de los principales proveedores de servicios en España, tanto en estudios como en instalaciones técnicas. Nuestro trato con el cliente es cercano y personalizado.
No nos consideramos los líderes absolutos, pero sí uno de los actores clave del sector, bien posicionados y claramente diferenciados.
Rubik: Vuestro objetivo es seguir creciendo. ¿Cuáles son los planes de expansión?
D.G.: Tenemos dos fases adicionales actualmente en desarrollo. Todavía no puedo dar muchos detalles, pero el objetivo es seguir creciendo dentro de Madrid.
Rubik: Habéis incorporado un plató virtual y tecnologías de producción inmersiva. ¿Qué oportunidades abre esto para productores nacionales e internacionales?
J.P.R.: La producción virtual lleva ya varios años entre nosotros, pero para que funcione correctamente requiere la coordinación de muchas disciplinas técnicas. En España no existía una empresa que ofreciera una solución verdaderamente integral.
¿A qué nos referimos con integral? A una compañía que pueda intervenir desde la preproducción para analizar las necesidades del rodaje, definir qué es viable y qué no, adaptar y crear contenidos desde 2D a 3D o Unreal, entrar en producción con todas las garantías y seguir acompañando el proyecto en postproducción.
Hasta ahora lo habitual era un modelo disperso, con muchos freelancers. Las productoras tenían que saber exactamente a quién llamar en cada fase, y eso complicaba mucho el proceso. No había una empresa que ofreciera todo bajo un mismo techo y, además, con la honestidad necesaria para decir qué se puede hacer y qué no.
Nos hemos encontrado con productoras que ya habían pasado por la frustración de trabajar con producción virtual, perdiendo tiempo o descubriendo que no podían lograr muchas de las cosas que se les habían prometido.
Es fundamental que una empresa te diga qué es viable, qué funciona y qué no, para que, cuando llegues al rodaje, no se pierda tiempo.