Félix Sabroso (imagen cortesía de Cinema Jove)

Félix Sabroso: “Todos mis miedos y todos mis fantasmas están retratados en mi trabajo”

junio 22, 2026
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A punto de estrenar la segunda temporada de Furia, Félix Sabroso visita Cinema Jove para recoger el premio Luna de València, reconocimiento que celebra una de las carreras más polifacéticas de nuestra industria. Por Belit Lago

Félix Sabroso (imagen cortesía de Cinema Jove)

Nos encontramos con Félix Sabroso en la sala 7 del Edificio Rialto, sede central del Festival Internacional de Cine de Valencia, después de la presentación de Furia. Parte 2. En esta segunda temporada, el director canario vuelve a contar con Ana Torrent y Claudia Salas, pero promete historias totalmente nuevas con personajes todavía por conocer: Maribel Verdú, Carmen Maura o María León toman las riendas de esta ficción cuyo primer elenco, liderado por figuras como Carmen Machi, Candela Peña o Cecilia Roth, ha sido enérgicamente aclamado por la crítica y el público.

Rubik: Enhorabuena por el premio. Hacía ocho años que no se lo llevaba ningún cineasta español. ¿Cómo lo recibes?

Félix Sabroso: Estoy muy contento y orgulloso de recibirlo. Además, coincide con el treinta aniversario del estreno de Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí, que ganó el premio a mejor guion en la Mostra de València en 1996.

Rubik: Pero antes, junto a Dunia Ayaso, ya os habíais estrenado en el largo con Fea (1994).

F.S.: Sí, Fea es una película que no ha visto casi nadie porque es muy, muy underground. Es difícil de conseguir, no está distribuida en ninguna plataforma ni nada. La hicimos con muy pocos medios, con una sola cámara… O sea, fue como una especie de primera experiencia muy de aficionados. Era un largo con un montón de gente, un retrato madrileño en el que salían escenarios reales. Una cosa muy pop, súper divertida, pero muy mal hecha.

Rubik: ¿Revisas tus primeras películas?

F.S.: No revisito nada de lo que hago. Alguna vez he pillado alguna en la tele, por casualidad, y de repente veo cinco o diez minutos. Pero no soy capaz de verla entera.

Normalmente, cuando haces una película, cuando ya por fin la estrenas, la has visto cien veces: en montaje, en postproducción, en estreno, en premieres… Entonces llega un momento en el que ya no puedes soportarlo más. Y además, siempre estoy en lo siguiente que voy a hacer.

Rubik: ¿Crees que los jóvenes de hoy en día pueden conectar con tu cine de los noventa?

F.S.: Mucha gente joven ve Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí. Lo sé porque todas mis películas están en alguna plataforma, y cuando alguien las ve, me escriben por Instagram para contármelo. Creo que en concreto esa conecta muy bien con las nuevas audiencias.

Hay algo callejero en los personajes, algo muy real que representa la segunda mitad de los noventa y que explica cómo éramos entonces, que ahora, con la perspectiva del tiempo, tiene mucha gracia.

Rubik: Empezaste con comedias excesivas, pero también has pasado por el drama más íntimo y familiar. ¿Dónde sitúas Furia en este recorrido?

F.S.: Yo siempre digo que es una sátira. O sea, es comedia, lo que pasa es que no está circunscrita, no responde a toda la servidumbre de la comedia del género.

Hay momentos en los que hay mucho drama y se vuelve muy realista, y otros en los que la sátira sale a la luz y puede resultar muy divertida. Tiene elementos de comedia, pero yo no diría que es exactamente eso. Hay una mayor hibridación de géneros.

Rubik: ¿Cómo la definirías, entonces?

F.S.: Es un retrato coral con un montón de personajes que se van mezclando para hacer una especie de estampa contemporánea del momento actual, donde los intereses creados están por encima de los afectos, donde todo va muy deprisa, donde la gente cada vez es más egoísta y donde el sistema al que estamos sometidos está un poco en el “sálvese quien pueda”.

Este sería el tema central de la serie, pero luego cada una de las protagonistas lidera una historia diferente que se va complementando y que se va cruzando con el resto.

Félix Sabroso (imagen cortesía de Cinema Jove)

Rubik: En los últimos cinco años ha habido varios proyectos con títulos similares. ¿Por qué Furia?

F.S.: Me parece que vivimos un momento donde la violencia se ha convertido en una forma natural de expresión e incluso se aplaude una falsa idea de rebeldía mal interpretada, que en realidad solo representa la mala educación y la falta de empatía con el prójimo…

Una especie de pequeño espacio que el sistema te permite para creerte que tienes voz propia y que no estás sometida a los dictámenes y a los pulsos de un neoliberalismo cada vez más feroz.

Rubik: ¿Crees que la gente está enfadada?

F.S.: Creo que está muy desconcertada y, sobre todo, muy desinformada, y a la vez parece que tiene acceso a más cosas, pero hay muchísima confusión. Todo esto genera mucho miedo, y los humanos, con el miedo, a menudo respondemos con violencia.

Rubik: Tu cine siempre ha estado ligado al contexto social del momento.

F.S.: Me importa bastante el ser humano y miro mucho a la gente. Observo la realidad y me sorprende cómo disminuye cada vez más la capacidad del libre pensamiento o la toma de decisiones desde una postura más individual.

Vamos cada vez más, y cada vez a más velocidad, hacia lugares comunes, hacia corrientes de pensamiento preestablecidas con un número limitado de caracteres para que se puedan expresar rápidamente y además no podamos relativizar. No hay tiempo para matizar.

Rubik: ¿Sientes que tienes que mostrar esta realidad en tu cine?

F.S.: Creo que los creadores que contamos historias tenemos una enorme responsabilidad. Es verdad que formamos parte de un sistema en el que tenemos que entretener, en el que los que nos pagan se convierten en vigilantes de la tradición y no puede filtrarse mucho pensamiento. Lo que quieren es dividendos y es una forma de censura que no es exactamente ideológica, pero que acaba siéndolo. Todo tiene que ser muy entretenido, muy fácil y muy alegre, por lo que tenemos una responsabilidad de jugar con las herramientas que se nos permiten para poder transmitir pensamiento. Muchas de las cosas que están sucediendo ocurren porque la gente ha dejado de pensar.

Félix Sabroso (imagen cortesía de Cinema Jove)

Rubik: ¿Tienes la sensación de que ahora hay más censura que en los noventa?

F.S.: Yo estoy encontrando formas de expresarme en las que me siento muy libre y en las que no parece que moleste al sistema que me produce y que me permite exhibirme. He encontrado la manera de decir las cosas. Ocurre que muchos creadores confunden el mensaje con el panfleto, y a veces abandonan la idea del proceso artístico para expresarse de una manera muy frontal sobre lo que opinan.

Me parece perfecto, pero tenemos una misión y una herramienta: hay que expresarse a través de un lenguaje y transformar la realidad para contarla e inspirar así a la gente, haciéndoles imaginar otras posibilidades.

Rubik: ¿Cómo consigues encontrar el equilibrio entre entretener y ofrecer vías de reflexión?

F.S.: Haciendo ficción invento mundos que están liderados por personajes que llegan al límite, que están a punto de pasar la línea roja de la realidad, pero consigo que sea verosímil y, a la vez, transmitir mi idea del mundo y lo que me parece que está mal.

Rubik: ¿Qué dirías que hace especiales a tus personajes?

F.S.: Que son víctimas de situaciones, pero luego también son verdugos; están dentro del sistema. Trato de retratar hasta qué punto los seres humanos hemos dejado de responsabilizarnos de nuestras experiencias y cómo nos dedicamos a actuar con la realidad como si esta nos pisoteara y no tomáramos conciencia de qué parte de la jugada es culpa nuestra.

Esa contradicción humana, esa especie de negación, es denominador común de todos los personajes de Furia, por ejemplo, y creo que ya estaba en mis personajes anteriores. En el fondo, la gran negación es la finitud, y ahí empieza la primera mentira. Cuando tú cortas el hilo con la realidad y no tomas conciencia de que vamos a morir, a partir de ahí todo es una locura, falta de conciencia de la realidad, y eso lo tienen todos mis personajes.

Félix Sabroso (imagen cortesía de Cinema Jove)

Rubik: Siempre sueles trabajar con las mismas actrices. ¿Escribes pensando en ellas?

F.S.: Suele ser así, sí. Es verdad que luego hay personajes que mutan desde la idea original, pero sí que pienso en Candela Peña, Carmen Machi, Antonia San Juan… Hay actores para los que he escrito sabiendo que iban a interpretarlo ellos, lo que me otorga una información muy valiosa a la hora de crear el personaje; me facilita mucho las cosas.

Rubik: Has trabajado en cine, televisión y teatro. ¿Qué formato te ha permitido más libertad?

F.S.: Ha habido intermitencia. Tengo la sensación de que al final he hecho bastante lo que me ha dado la gana, tanto en las películas como en las series. Podría haber hecho muchas más películas, y de hecho me han ofrecido encargos que decidí no hacer, y eso a veces me ha sacado del mercado durante muchos años.

De una película a otra han pasado seis años o siete años. Esto también tiene muchísimo que ver con que he sido versátil y me he adaptado a cambiar de formato, pero no de contenido. No me siento capaz de defender algo donde sienta que no puedo meter la nariz.

Rubik: Por tanto, te importa más el contenido que la forma.

F.S.: Para mí, lo que cuento presta cierto servicio a lo social, aunque sea de forma indirecta. Contar algo únicamente entretenido no me interesa, me aburre. Hay mucho envoltorio pop, pero en mi trabajo intento sentirme involucrado.

Rubik: ¿Qué podemos descubrir de Félix Sabroso a través de su obra?

F.S.: Todos mis miedos y todos mis fantasmas están retratados en mi trabajo. También están ahí todas mis filias, todo lo que me gusta.

No sé escribir de otra manera que trabajando sobre lo que me preocupa, sobre lo que me obsesiona o sobre mi manera de mirar el mundo. Me gusta sentir que los creadores no solo ponemos un espejo en la realidad, sino que la transformamos.