Emma Lustres posando con su Medalla de Oro (imagen cortesía de EGEDA)

Emma Lustres (Vaca Films): “Hipotecar tu casa o invertir mucho dinero a riesgo me parece más una temeridad que una heroicidad”

diciembre 17, 2025
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La Medalla de Oro de los Premios Forqué 2025 se ha entregado a la productora Emma Lustres, cofundadora de Vaca Films, una de las grandes empresas del audiovisual español en este siglo. RUBIK la ha entrevistado en profundidad para abordar la exitosa trayectoria de la productora, su decisión de establecerse en Galicia, el thriller y el sello de Vaca Films o la situación de la industria en relación a la producción independiente y la influencia de las plataformas. Por Carlos Aguilar Sambricio

Emma Lustres posando con su Medalla de Oro (imagen cortesía de EGEDA)

Como publicamos en un artículo anterior, Emma Lustres es la segunda mujer en recibir este reconocimiento de EGEDA, tras Beatriz de la Gándara, que lo recibió en 2020 junto a Fernando Colomo.

Rubik: Vaca Filmslleva en el sector 23 años, que es mucho para la industria española porque la mayoría de productoras no duran tanto. ¿Cómo consigue una productora independiente tener esa durabilidad?

Emma Lustres: No es fácil, efectivamente. Si analizas el sector audiovisual español, una productora independiente que tenga una trayectoria de 23 años tan fructífera no es habitual. Eso también demuestra la fragilidad del sector desde el punto de vista más empresarial. No hay una fragilidad creativa ni de oportunidades de negocio o de mercado, pero sí creo que hay una cierta fragilidad empresarial.

Emma Lustres, emocionada la gala de los 31 Forqué (imagen cortesía de los Forqué)

¿Por qué hemos perdurado? Supongo que es una mezcla de muchas cosas, una mezcla de mucho esfuerzo y mucho trabajo, pero también tiene que ver seguro con el talento, con nuestra forma de hacer las cosas, y con el tipo de cine que hacemos. Creo que es una ventaja que te guste un tipo de de producciones que conectan con audiencias amplias y eso es lo que nos pasa a nosotros. Yo a veces cuando me reúno con algunos directores más de nicho, pienso ‘qué difícil porque o lo haces muy bien o lo tienes muy complicado’.

Dentro de lo difícil que es acertar o conectar con mucha audiencia, creo que es más fácil ser rentable con unos gustos más generalistas. Pero nunca nos hemos sentido cómodos, ni es algo que nos llame mucho, las películas que solo son comerciales. Nos interesa un tipo de cine comercial que, al mismo tiempo, tiene cierta trascendencia y cuenta cosas muy cercanas con la sociedad española, es decir, películas con componentes de calidad que, al mismo tiempo, aspiren a tener grandes audiencias.

Hay algunas cosas que hemos producido que no han funcionado bien, pero con muchos títulos hemos acertado, películas no solo rentables económicamente, sino también que han tenido buena acogida entre el público.

Me parece fundamental mantener el equilibrio entre lo que financias y lo que te cuestan las películas. En mi opinión, hipotecar tu casa o invertir mucho dinero a riesgo me parece más una temeridad que una heroicidad. Cada uno puede hacer lo que estime, y seguro que muchos empresarios de cualquier sector económico del país, y que están en la lista Forbes, algún día se tiraron al precipicio y cayeron de pie. Pero, ¿cuántos se tiraron al precipicio y se estrellaron? Yo prefiero no tirarme al precipicio, tengo que reconocerlo. Nunca vamos a ser Amancio Ortega, pero tampoco nunca nos vamos a arruinar. Eso es el carácter de cada uno. Yo a veces me considero muy ambiciosa y a veces me considero muy poco ambiciosa. Siempre hemos intentado racionalizar y todos los riesgos han estado muy medidos.

Otra cosa que ha sido una ventaja y un acierto es habernos quedado en Galicia y trabajar desde allí, algo que en un principio podría haber sido una desventaja, sobre todo los primeros 10-15 años, porque puede parecer que no tienes acceso a un mercado mayor o más oportunidades de negocio.

Nunca sabremos qué habría pasado con Vaca Films si hubiéramos ido a Madrid. Muchos compañeros nos repetían que por qué no nos íbamos de Galicia a Madrid pero siempre antepusimos nuestra vida personal y teníamos la creencia y la filosofía de que es importante hacerlo desde allí, con gente de allí, con técnicos de allí.

También es verdad que en Galicia siempre ha habido un apoyo importante al audiovisual, tanto desde TVG como sobre todo desde la Xunta de Galicia.

Rubik: Pero me imagino que impulsar proyectos de cierta envergadura fuera de Madrid y Barcelona no ha sido sencillo. Porque en Galicia y otros lugares sobre todo se hacían proyectos más pequeños, más de autor, ¿no?

E.L.: Sí, lo que pasa es que hemos conectado bien lo que es Galicia y Madrid. Yo vengo a Madrid todas las semanas y llevamos muchos años moviéndonos mucho, yendo a todos los mercados, a todos los festivales nacionales e internacionales. Si montas una productora en Galicia y piensas en hacerlo todo desde allí, es impensable. Siempre hay que pasar por Madrid.

Emma Lustres en una charla para presentar el premio (imagen cortesía de EGEDA)

Quedarnos en Galicia también ha generado alrededor un entorno muy favorable de técnicos, gente que trabaja mucho con nosotros, y que, de alguna manera, depende un poco de nosotros y se ha creado un grupo de trabajo muy en familia. La mayor parte de los técnicos que trabajan con nosotros lo hacen de una forma muy comprometida.

Nosotros somos mucho de repetir con los equipos y eso tiene que ver con que tenemos una línea editorial bastante clara, que es otra de las razones por las que la empresa ha tenido esta trayectoria. Nos hemos como especializado bastante en un tipo de películas. Si nosotros salimos al mercado con una comedia familiar, a lo mejor las televisiones o plataformas no nos considerarían la mejor opción para producir eso.

Rubik: Sobre lo de permanecer en Galicia, en los últimos años se está rodando más fuera de los principales centros, pero noto muchas veces que es apoyo a productoras de Madrid y Barcelona. En cambio, en el caso vuestro, vosotros lideráis.

E.L.: Cuando montas una empresa y quieres empezar a producir, lo lógico y lo normal es que coproduzcas. Nosotros hemos coproducido durante años siendo productores minoritarios y siendo apoyo de alguna productora de Madrid. Es muy común.

Nosotros fuimos cogiendo el mando poco a poco. Me parece muy sano hacerlo así, porque vas aprendiendo, conociendo, conectando. Si tú pretendes tú solo hacer la primera película es que te puedes ahogar en el intento. Emocionalmente, puede acabar con tus ganas de seguir intentándolo.

Por otro lado, me parece que es muy difícil acceder a determinado talento, a determinados guionistas, directores y actores. Otra cosa es que te acompañes de gente que está empezando, pero francamente, es súper complicado que salga bien. Yo creo que es una lotería. Es echar una moneda al aire, porque la experiencia, el posicionamiento y el conocimiento influye mucho en la obra.

Entonces, yo creo que acertamos en la manera de hacerlo, en hacer el camino con otras empresas. Sabíamos que era un peaje, un recorrido que había que hacer. Con la primera película que lideramos nosotros, tuvimos mucha suerte, porque fue Celda 211. Es como que te toque la lotería. Esos 5-6 años previos a Celda 211 fueron vitales; si la hubiéramos hecho al año de montar la empresa, no hubiéramos conseguido tener a Daniel Monzón o a Jorge Guerricaechevarría.

Es muy importante ese camino previo pero creo que es un error hacer ese camino previo y quedarte ahí. Nosotros queríamos liderar y ejercer una función diferente.

‘Celda 211’ (Foto: José Haro / Imagen cortesía de Vaca Films)

Rubik: Aunque el premio te lo dan a ti, imagino que también es un reconocimiento a Vaca Films y por tanto Borja Pena también es esencial en todo esto…

E.L.: Sí, evidentemente, la empresa es de los dos, trabajamos todos los días, somos pareja, tenemos hijos juntos, o sea, lo compartimos absolutamente todo.

Este reconocimiento me llega a mí porque yo soy más visible en la empresa que él o hago una faceta diferente a la suya. Borja es muy generoso porque no dejamos de estar en una sociedad un poco machista y no todos los hombres llevarían bien estar detrás de su mujer y que el protagonismo sea de su mujer.

Por eso, más allá de la labor conjunta que hacemos o más allá de lo que nos complementamos, competimos mucho entre nosotros, pero también nos apoyamos mucho. Esa mezcla de competencia y apoyo es muy positiva. Y luego, que ha triunfado el amor, porque imagínate que nos llevásemos mal o que quisiésemos romper el matrimonio. La pareja nos ha salido bien, tanto la amorosa como la profesional.

Rubik: A la hora de elegir los proyectos ¿no tenéis dudas? ¿Os gustan los mismos tipos de proyectos?

E.L.: Pues mira, al principio Borja y yo hacíamos todo juntos. No teníamos experiencia suficiente y había esa necesidad de estar los dos trabajando en los mismos proyectos y complementándonos y cada uno aportando su parte. Eso ha sido durante bastantes años.

Pero ahora, con nuestra posición en el mercado, cada uno decide y manda en sus proyectos. Yo opino sobre lo suyo y él opina sobre lo mío, pero cada uno decide. ¿Qué pasa? Que tenemos gustos bastante parecidos. A ver, no nos gusta exactamente lo mismo, pero bueno, tenemos gustos bastante parecidos, solemos coincidir. Si yo estoy pensando que una secuencia sobra y él me dice lo mismo, esa secuencia se cae.

Emma Lustres, segunda mujer en obtener esta distinción (imagen cortesía de EGEDA)

Rubik: El sello Vaca Films del que hablabas tiene mucho que ver con la apuesta por el thriller, ¿Ha sido dífícil impulsar el thriller en España?

E.L.: No nos ha sido muy difícil pero tiene mucho que ver con el tipo de thriller que hacemos. Creo que hay de dos tipos: uno donde el tema, las tramas y los personajes son más dramáticos, y luego están los más lúdicos. Quien a hierro mata o Celda 211 los metería más en thriller dramático y El niño, Hasta el cielo o El desconocido en los lúdicos. Cuando hemos hecho thrillers más lúdicos hemos conquistado más a la audiencia pero los dramáticos conquistan más premios y festivales. Nos hemos movido en esa línea.

Pero incluso los thrillers más lúdicos tienen varias capas y tocan muchos temas. Por eso a gente más joven les gustan nuestras películas aunque no las entiendan del todo. Celda 211 rompió una barrera porque no era común que un thriller ganara el Goya a Mejor Película.

Rubik: Hoy día, una mujer tiene referentes en la producción, entre ellos, tú, pero cuando tú empezaste, no era tan fácil imaginarse ser productora.

E.L.: Yo, referente mujer, ninguno. Ninguno. Incluso te diría que hombres pocos, porque ni siquiera la figura del productor se destacaba o se promocionaba. Mi imagen del productor siempre era lo que transmitía Hollywood, que era una imagen terrible de un rico que se quería liar con la protagonista de la película.

Ahora es diferente, ha habido una evolución. Antiguamente solo se hablaba de actores y actrices. Luego, se añadieron a los directores y ahora los productores también tienen su espacio.

Rubik: ¿Cuál de vuestras películas crees que hubiera merecido más?

E.L.: No todas nuestras películas son películones, evidentemente. Las que nos han salido peor, tenemos identificado cuáles son los errores. Yo creo que no hemos hecho ninguna película mala, son todas buenas o muy buenas. Invasor es una película que se merecía mucho más. Tú ves hoy Invasor y es un peliculón. Salimos a competir en una fecha muy competitiva y salió mal. Es la misma fecha con la que salimos con Golpes, antes del puente de diciembre, una fecha hipercompetitiva. Pero si te sale bien, te puede salir muy bien. Es una fecha que a mí no me gusta, por Invasor tengo un mal recuerdo con esta fecha.

Emma Lustres en su intervención en los Premios Forqué 2025 (imagen cortesía de EGEDA)

Otra película que creo que se merecía más, porque me parece extraordinaria, es ¡Salta!. Me costó mucho hacerla porque era un género muy alejado de lo que habíamos hecho. Fue la primera película de Olga Ossorio, y entre la inexperiencia de ella, y mi falta de seguridad también y de experiencia haciendo ese género, nos costó mucho. A mí siempre me echaban en cara que no había producido a ninguna mujer y entonces yo quería trabajar con ella. Me encanta la película, me parece buenísima y que es maravillosa por el mensaje que lanza y por lo entretenida y cariñosa que es. Me equivoqué con la fecha de estreno porque nadie sospechaba que ese verano Barbie y Oppenheimer fueran a ir tan bien y estar tantas semanas ocupando salas. Fue imposible competir.

Rubik: Enlos últimos años os habéis abierto a las series. ¿Cómo ves el cambio que ha habido en la panorama de la industria con la llegada de las plataformas?

E.L: Maravilloso. Las plataformas son lo mejor que le ha pasado a la televisión española, incluso al cine español, en los últimos 20 años. Es fascinante. Han traído mucha más inversión y muchas más oportunidades de negocio. Ha generado muchísimo empleo y una estabilidad brutal. No hay gente suficiente para toda la producción que hay en España, esa es la realidad.

Principalmente Netflix porque es la que más invierte y la que más produce pero si sumas todas, con Movistar, Amazon, SkyShowtime y HBO Max, es una barbaridad lo que ha crecido. Además, ha posibilitado que las producciones españolas viajen y sean vistas por millones de personas en todo el planeta. Cosa que no había pasado antes. Otra cosa que me parece fundamental es que ha crecido el nivel de las series y también me parece importantísimo que ha cambiado la mentalidad de cómo nos ven las instituciones, porque ya lo ven un sector importante, un sector a apoyar.

Lustres cree que ‘Invasor’ es un peliculón y mereció mejor suerte (Imagen cortesía de Vaca Films)

También nos ha permitido pensar en proyectos más grandes y hacer cosas más ambiciosas, y ha ayudado a la descentralización, a que se produzca mucho fuera de Madrid, porque no puedes estar siempre contando las historias en el mismo sitio. También ha ayudado que en las series se han apoyado mucho en productores de cine. Esto nos ayuda a crecer, a tener unas estructuras más consolidadas, más fuertes.

Pero tiene una parte negativa y es que a las salas de cine les ha salido un competidor muy grande como el consumo en casa. Las salas tienen muchos competidores y el streaming es un competidor brutal. Habría que intentar intervenir para que, de alguna manera, se equilibrasen esos desajustes que provoca el mercado. Se trata de intentar hacer varias medidas que puedan hacer que el sector de la exhibición tenga su espacio.

Rubik: A nivel de regulación, has comentado recientemente que la producción independiente compite en condiciones desiguales en el mercado.

E.L.: No son lo mismo las productoras que dependen de grandes grupos o conglomerados internacionales que productoras independientes. Cuando salimos al mercado no vamos con las mismas armas. Para que haya un sector importante de producción independiente que se va renovando y que esto sea un ecosistema sano, hay que protegerlo un poco, ponerle unos muros. Hay que hacer una legislación para que puedan crecer y hacerse fuertes.

Emma Lustres, cofundadora de Vaca Film junto a Borja Pena (imagen cortesía de EGEDA)

Todas las administraciones han sido muy miedosas para hacer una legislación realmente consistente que sea eficaz, como con la definición del productor independiente. No se ha protegido como se debe a la producción independiente y eso no es positivo.

Nosotros no vamos a dejar de producir, porque somos una productora independiente muy establecida y muy bien posicionada, pero es difícil que haya una renovación porque todo es muy precario. Los independientes deben tener unas reglas de juego un poco más favorables, porque el punto de partida no es el mismo.