Juanjo Cuerda: «Las producciones con carácter propio que hablan de lo que ocurre aquí despiertan mucho más interés en el público»

diciembre 3, 2025
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Xabier Uria, co-director de Caostica, entrevistó durante Tracking Bilbao 2025 a Juanjo Cuerda para Rubik. Cuerda (Quart de Poblet, Valencia, 1978) es ilustrador -firma el cartel de esta edición del festival- y guionista, principalmente en la revista El Jueves, donde colabora  ininterrumpidamente desde 2011 y forma parte de su consejo de redacción desde 2014. Por Xabier Uria.

Juanjo Cuerda © Juan Dopico

Desde finales de 2018, Cuerda ha publicado junto a Julio Serrano la segunda y tercera parte de las Aventuras de Cecilia Van Helsing, tituladas La dieta del vampiro y El señor que tenía una oreja en la frente respectivamente, cómics de humor y aventuras para niños publicados por la editorial Mamut.Ha publicado en la editorial Fandogamia El destripador de películas, El destripador de películas 2 y Puede contener trazas de homosexualidad. Además es colaborador de Territorio 9, el programa de Radio 3 dedicado al mundo del cómic. 

Rubik: ¿Cómo ha evolucionado tu mirada sobre la industria audiovisual española desde que comenzaste?

Juanjo Cuerda: Pues cuando yo empecé a dibujar había como una especie de resurgir de la industria española con respecto a la audiencia más joven, estoy hablando de los años 90 y principios del 2.000, cuando irrumpen los Álex de la Iglesia, Amenábar, Mateo Gil y toda esta gente. De repente hay como una especie de alianza con la taquilla que parece que va viento en popa.

Todo eso creo que trajo una cosa mala y es en lo que ha derivado un poco el cine español: en lugar de tener una mirada propia, ha empezado a ser un poquito como un sucedáneo de lo que se hace en Hollywood pero producido aquí en España.

Esto se ve también muy claramente en las comedias de “corta y pega” que se hacen en este país y sobre todo en las producciones para Netflix y el resto de plataformas donde se tiende a “americanizar” la comedia.

En este punto creo que se está viendo, sobre todo a nivel de taquilla, que las producciones con más carácter propio o las historias más pequeñas que hablan de lo que ocurre aquí y con una mirada más centrada en lo particular y en lo nuestro, despiertan mucho más el interés del público.

Se está viendo, sobre todo en las películas dirigidas por toda la nueva hornada de directoras mujeres, que aportan una mirada con un interés más por lo humano y por lo cercano, que yo creo que es un poco la vía, porque si haces un producto muy copiado de lo que se hace en Estados Unidos, al final no tienes nada que te diferencie.

Y ya por apostillar con esta pregunta, espero que la industria española no me falle y produzcan esa serie que está pidiendo Núñez Feijóo sobre la vida del presidente Pedro Sánchez: “Anotop”.

Lo estamos esperando todos con ansia viva.

Rubik: En tus libros analizas películas populares y recomiendas otras alternativas — ¿cómo definirías el papel del humor gráfico como herramienta de crítica cinematográfica?

J. C.: Pues para lo buenísimo que es el humor para criticar con lo mínimo y desde la ironía, sin ser tan directo en las críticas más literarias, creo que es una cosa que está bastante inexplorado.

Esta es una de las cosas que me empujaron a hacer la sección de crítica de cine con dibujos en formato cómic, porque es un terreno bastante inexplorado. Así que desde estas líneas animo a más gente a que lo haga.

Es verdad que se han hecho muchas parodias de películas, sobre todo de las más populares como Harry Potter, Indiana Jones y otras sagas míticas.

Y recuerdo que había una sección bastante famosa en la Mad Magazine donde se parodiaban precisamente los estrenos más sonados de cada semana, pero eran como parodias, ideas que surgían a partir de a película y no de aspectos más relacionados con la crítica cinematográfica o la estructura de la película, la interpretación de los actores o la planificación.

Lo que hacían era utilizar el argumento que contaba la película y parodiar la propia historia, pero no tanto los aspectos cinematográficos, que es u

 lo que a mí me gusta incidir en la sección: la historia por supuesto, pero también cosas que fallan a nivel de cómo está mostrado, el sonido, la música y el resto de los elementos que conforman una película.

Adrián Piedra entrevistando a Juanjo Cuerda para su podcast sobre ilustración “El montón bueno” © Juan Dopico

Rubik: Este año has participado en Tracking Bilbao — ¿qué papel crees que tienen los festivales de cine especializado en la industria española?

J. C.: Efectivamente y encima he tenido el gustazo de hacer el cartel de la 13º edición de Tracking Bilbao.

Ha sido una experiencia maravillosa porque tiene algo parecido a las portadas que hago en El Jueves y es que se trata de una imagen directa, que resume una idea, un evento, lo que sea. Así que poder hacerlo en formato cartel y luego verlo en grande en el propio festival, es una cosa que da mucho gusto.

Los festivales de la industria española son imprescindibles, porque así como otros países tienen plataformas para exhibir, vender y ser campo de pruebas para ver lo que se está haciendo a nivel nacional, los festivales aquí son necesarios para dar a conocer el talento nacional y todo lo que se está haciendo y también sirven para poner en contacto a los creadores con partes de la industria de los que dependen, para visibilizar su trabajo.

Rubik: ¿Qué tipo de proyecto te gustaría acometer próximamente, si tuvieras carta blanca?

J. C.: Pues mira, sabiendo que tengo carta blanca te lo voy a contar: se trata de un cómic infantil, completamente de creación propia y que espero que en algún momento se convirtiera en una saga.

No puedo desvelar nada de la trama, pero sí decir que tengo el guion completamente terminado y ya solo es cuestión de ponerme a dibujar.

Se trata de un cómic de aventuras para los niños, que habla mucho de la relación con la tecnología en estos tiempos y del valor de la amistad.

Tengo muchas ganas de que vea la luz así que os mantendré al tanto.

Juanjo Cuerda, en la sesión de firmas organizada en la Librería Joker, en el marco de Tracking Bilbao © Juan Dopico

Rubik: ¿Qué tendencias del audiovisual actual te gustaría “destripar” en el futuro cercano?

J. C.: Pues intuyo que, por desgracia, el casi inevitable uso de las Inteligencias Artificiales en las películas. Veremos hacia dónde se encamina, pero no pinta bien la cosa.

A la larga yo creo que va a suponer un desastre para toda la industria y va a devaluar el valor cultural de las producciones.

Rubik: ¿Qué consejo darías a quienes trabajan en el medio audiovisual (guionistas, cineastas, animadores) que quieran incorporar el humor gráfico o la mirada satírica como parte de su lenguaje creativo?

J. C.: Pues les diría que estuvieran muy atentos a todo lo que ocurre a su alrededor, a la realidad social y desde una mirada donde no se dé por normal absolutamente nada.

Que todo sea visto desde un punto de vista no crítico, sino con sorpresa ante las cosas que ocurren en el mundo porque por el hecho de que ocurran no tienen por qué ser normales.

Y que apliquen esa sorpresa ya que tenemos en España un legado de sátira, sainete y picaresca impresionante.

Para muestra podemos bucear en la filmografía de Berlanga o en todo lo que ha escrito Azcona, por ejemplo.

Y además de todo el archivo cómico español cinematográfico, pues por

supuesto tenemos el archivo del TBO con genios como Vázquez, Ibáñez etcétera

Hay grandes autores en España contando historias un poco desde lo

pequeño, desde lo cercano y con mucho humor.

Así que creo que cualquier fuente puede ser inspiradora ya sea cómic, novela, cine, series o lo que sea.

Es importante que se empapen sin perder el contacto con la realidad de la calle, que vayan con su libretita y toda frase, situación cómica o todo lo que se les ocurra y que tengan un sitio donde anotarlo.