Charlamos con Rafa González Ródenas, fundador de AntiguoRincón, proveedor de atrezzo con sedes en Madrid, Toledo y Bilbao y más de 100.000 objetos inventariados que lo convierten en un engranaje clave en la maquinaria de la industria audiovisual de nuestro país. Rafa nos recibe en sus instalaciones para hablar del pasado, presente y futuro de una empresa que combina pasión, logística e ingenio con un firme compromiso con apoyar al sector a todos los niveles. Por Miguel Varela

Rubik: ¿En cuántas producciones estáis inmersos actualmente?
Rafa González Ródenas: Ahora mismo, en mi despacho hay más de 110 carpetas de proyectos activos a nivel nacional. Algunos duran pocos días; otros, como las series y películas, se alargan durante meses. Muchos están en fase de preproducción, otros en rodaje o con el material ya entregado. Tenemos una rotación constante, y eso implica una logística muy compleja. A día de hoy, podemos tener entre 50 y 60 producciones en marcha con nuestro atrezzo ya en circulación.
Rubik: ¿Y cómo se gestiona todo ese volumen?
R.G.R.: Es un reto enorme. Hace una década trabajaba en el garaje de mi casa con un familiar. Hoy somos cerca de 20 personas trabajando en la empresa, además de un equipo amplio de colaboradores: autónomos que trabajan en redes sociales, diseñadores… También compradores repartidos por toda España… interconectados y decidiendo en tiempo real qué objetos incorporar a nuestro inventario. Esa estructura amplia y descentralizada nos permite nutrir constantemente nuestros almacenes con piezas únicas.

Rubik: ¿Qué cifras manejáis en cuanto a inventario?
R.G.R.: ¡Tenemos inventariadas más de 100.000 piezas al servicio del audiovisual! Y lo más relevante es que, en su mayoría, son objetos únicos. No somos una empresa que trabaja con stock repetido. Por ejemplo, podemos tener 250 teléfonos distintos, desde principios del siglo pasado hasta la actualidad, y ninguno envejece igual. Cada pieza tiene su personalidad. Eso es lo que nos diferencia: la variedad, el detalle, el carácter. Nuestra colección abarca décadas, estilos y usos. Eso nos permite cubrir cualquier necesidad estética con rigor histórico.
Rubik: ¿Cómo están organizados vuestros almacenes?
R.G.R.: En El Álamo (Madrid), nuestro principal punto de encuentro, tenemos 12 naves de dos plantas. Cada planta alberga un monográfico: cocina, restauración, medicina, iluminación… Tenemos desde instrumental quirúrgico del siglo XIX hasta lámparas de flexo de los 80. Es una experiencia ver cómo funciona todo. La dinámica diaria es brutal. Hace poco en un solo día tuvimos 19 camiones entre carga y descarga. Las regidoras, los directores de arte, los runners… todos corriendo por el almacén. Es un ecosistema fascinante.

Rubik: ¿Dónde tenéis presencia física?
R.G.R.: Operamos en Madrid, Toledo y Bilbao, cada sede con su empresa legal y su capacidad de facturación. Eso es clave para las productoras, ya que pueden acceder a subvenciones regionales. Si un rodaje se realiza en Euskadi, nosotros facturamos desde Bilbao. Si es en Castilla-La Mancha, desde Toledo. Además, podemos mover atrezzo de una sede a otra y adaptarnos al ritmo de las producciones. No hay otra empresa en el sector con esta estructura.
Rubik: ¿En qué fase del proyecto os incorporáis habitualmente a una producción?
R.G.R.: Antes, llegaban con el rodaje ya comenzado. Hoy nos implicamos desde la preproducción, incluso antes de que haya fechas de rodaje. Muchas veces, los equipos de arte nos consultan qué tenemos o qué podemos conseguir. Si no está en el inventario, lo buscamos, lo compramos, lo restauramos. Así reducimos costes para ellos y ganamos valor como socios estratégicos.

Rubik: ¿En algunos casos actuáis como coproductores?
R.G.R.: Sí, aunque no es nuestra vocación. Hay profesionales que se lanzan a producir con muy poco presupuesto. Cuando eso ocurre, buscamos fórmulas: cesión de material, acuerdos puntuales, pequeñas participaciones. No quiero ser productor, pero sí ayudar a que los proyectos salgan adelante. A veces, simplemente echamos una mano para que puedan pagar a su equipo o montar un decorado básico. Es una forma de apoyar a la industria.
Rubik: ¿Cómo trabajáis con las escuelas de cine?
R.G.R.: Cada 15 días, recibimos visitas de estudiantes de universidades y escuelas audiovisuales. Les hacemos una visita guiada, les explicamos el funcionamiento, les mostramos los decorados, les contamos anécdotas. Muchos terminan trabajando con nosotros como regidores, asistentes o auxiliares. Es una inversión en el futuro. Y los profesores lo agradecen porque sus alumnos aprenden en un entorno real.

Rubik: ¿Planes de futuro para AntiguoRincón?
R.G.R.: Acabamos de inaugurar tres naves en Toledo, especializadas en mobiliario. Ya estamos negociando con inmobiliarias en Barcelona para abrir allí una sede potente. Después, queremos estar en París y Lisboa. Hay muchas productoras extranjeras trabajando con nosotros desde España. En Francia, por ejemplo, cuesta encontrar atrezzo auténtico de los 80 o 90. Y como se hacen muchas producciones sobre España, nosotros podemos aportar mucho desde allí.
Rubik: ¿Qué mensaje darías a los profesionales de la industria que no os conocen aún?
R.G.R.: Que entren en nuestra web, que pidan una cita, que vengan a vernos. Tenemos precios orientativos publicados, una web muy completa con décadas, estilos y objetos. Atendemos por teléfono, email o WhatsApp. Queremos ser útiles y accesibles para toda la industria. Hay muchas formas de colaborar con nosotros.
Rubik: ¿Podrías citar algunas producciones con las que hayáis trabajado?
R.G.R.: La lista es inmensa, basta con encender la televisión y veréis nuestros objetos en series diarias, películas y grandes producciones. Estamos presentes en más proyectos de los que imagina el público general.