Tras la proyección de Vestida de Azul en la pasada edición de la Berlinale, charlamos con Miguel López, Responsable de Marketing & Comunicación de FlixOlé, para conocer más detalles sobre la selección del proyecto para el certamen internacional y el trabajo de restauración fílmica llevado a cabo por FlixOlé & Video Mercury Films. Por Miguel Varela

Rubik: ¿Cómo vivió el equipo el screening de Vestida de Azul en Berlinale?
M. L.: Fue muy especial. La proyección tuvo lugar en la Akademie der Künste, dentro de la sección Berlinale Classics, y la sala estaba completamente llena. El público en Berlín respondió muy bien, fue muy emotivo. Vestida de Azul es un documental pionero en mostrar la realidad de las mujeres transexuales en aquella época. Ver cómo han cambiado las cosas en estos 40 años conmovió mucho al público. Al final hubo una ovación enorme, especialmente con Nacha Sánchez sobre el escenario. Para nosotros, además, supone un escaparate perfecto: llevamos más de 20 años restaurando cine, y ahora estamos poniendo mucho el foco también en la difusión de estas obras restauradas, tanto en España como internacionalmente.
Rubik: Es el segundo año consecutivo que estrenáis en Berlinale una versión remasterizada de una obra clásica del cine español, ¿Cómo surgió la selección del título de este año?
M. L.: Sí, el año pasado estuvimos con Deprisa, deprisa, de Carlos Saura. Nuestro objetivo va más allá de la restauración: queremos difundir el patrimonio cinematográfico español. Tenemos la suerte de contar con un gran catálogo que abarca desde los años 30 hasta hoy, y estamos en constante contacto con festivales como Berlinale, ofreciéndoles títulos relevantes.
Ya conocíamos al equipo del festival del año pasado. Nos gusta tener una charla previa para saber qué tipo de películas buscan. Este año nos comentaron que nunca habían incluido un documental en la sección Classic y que estaban interesados en incorporar alguno. Pensamos enseguida en Vestida de Azul, porque es pionero en el cine español —y me atrevería a decir que también a nivel internacional— en representar con tanta verdad la realidad de mujeres transexuales. Es una joya poco conocida que merece ser difundida. Les propusimos el título y les encantó.
El trabajo de restauración se hizo a partir del negativo original de 16 mm, que escaneamos en 4K. Luego se corrigió el color y se eliminaron rayas, manchas y otros desperfectos propios de una película con más de 40 años.
Rubik: ¿Y habrá más proyecciones de esta versión restaurada?
Miguel López: Sí, ahora estamos buscando una premiere en España para esta versión restaurada. Queremos que se vea aquí también. Además, seguimos trabajando con festivales: por ejemplo, tuvimos en el reciente Festival de Málaga como película de honor Furtivos, de José Luis Borau, que cumple 50 años y también ha sido restaurada en 4K. Este año también inaugurará la sección clásica del Festival de San Sebastián. Estamos muy contentos de colaborar con los dos festivales más importantes de España.
Rubik: Porque la finalidad del trabajo de restauración es que las películas tengan una segunda vida con la máxima visibilidad posible, ¿no?
Miguel López: Exactamente. Restaurar es importante, pero que se vea lo es aún más. Los festivales y las secciones clásicas son el mejor escaparate. Después, nuestra idea es que estas películas restauradas lleguen también a salas comerciales, filmotecas, centros culturales… Cuanta más gente las vea, mejor.
Rubik: ¿Cuánto tiempo lleva restaurar una película?
M. L.: Depende mucho del estado del material. Hay una parte previa de preservación fílmica: el celuloide es muy delicado, necesita condiciones específicas de temperatura y humedad y, en muchos casos, los originales están deteriorados. A partir de ahí, se trata de encontrar el mejor material posible: el negativo original o, si no, la mejor copia disponible. A veces es fácil, pero otras veces hay que investigar en almacenes privados. Una vez encontrado, lo escaneamos en 4K y comenzamos con la corrección de color y la limpieza. Si el material está en buen estado, puede llevar unos diez días. Si está deteriorado, pueden ser hasta tres meses.
Rubik: ¿Con cuántos proyectos de restauración estáis trabajando ahora mismo en paralelo?
M. L.: Tenemos el laboratorio funcionando a jornada completa, mañana y tarde. Siempre estamos restaurando algo. El catálogo de Mercury Films supera las 9.000 películas. No todas están restauradas, y además la tecnología avanza muy rápido. Muchas restauraciones que hicimos en HD ahora hay que rehacerlas en 4K porque es lo mínimo que piden festivales como Berlinale. Me imagino que en unos años estaremos hablando de 8K.