Hace casi cinco años, José Pastor fue nombrado director del área de Cine y Ficción de RTVE, es decir, se convirtió en una figuras más influyentes en la producción de películas y series españolas. Es buen momento para hacer balance y abordar diferentes cuestiones relevantes para nuestra industria audiovisual. Por Carlos Aguilar Sambricio

La entrevista se realizó poco después de una gala, ‘El cine que somos’, que celebró los éxitos del año pasado en los que participó RTVE y que adelantó algunos de sus títulos que destacarán en este 2026.
Rubik: Este año cumplirás 5 años como director del área de Cine y Ficción de RTVE. ¿Qué balance haces de estos años y de lo que has intentado hacer en el departamento?
José Pastor: Con anterioridad a la Ley General Audiovisual del 2023, no estábamos obligados a invertir en películas en idiomas cooficiales, pero sí lo hacíamos de facto, o teníamos un ojo en apoyar a mujeres directoras. Luego, la ley nos ha marcado unos mínimos porcentajes que superamos holgadamente.
Otro reto que hemos tenido ha sido tener muy diversificada la estrategia de inversión. Otros prestadores de servicio audiovisual tienen más concentración en menos pelis que intentan que sean más comerciales. El reto estaba en cómo poder categorizar todo este cine desde una perspectiva de promoción y de comunicación de las películas.
“La situación del cine español es bastante buena pero para que pueda ser relevante, tiene que tener más cuota de mercado. Creo que ese es el gran reto”
Nosotros no tenemos gente específica de marketing de cine. Tenemos que hablar con el equipo de marketing general, el cual puede llevar Benidorm Fest, tiene un estreno de un concurso o han ido a cubrir una rueda de prensa. Es complicado tenerles cuando nosotros queremos, pero si hemos intentado centrar el tiro en unas pocas películas por presupuesto o por potencial de ir en La 1.
Al final, nosotros compramos derechos de emisión, no somos coproductores, por lo que para nosotros el valor muchas veces pasa porque tengamos más cine que puede ir en Prime Time en La 1 y que funcione, sin renunciar un poco a la esencia de servicio público. Lo ideal son películas como El 47 o El buen patrón, películas de calidad que te ganan el Goya y que luego las puedes emitir con garantías en un Prime Time en La 1 y que funcionen bien.
Después, películas como El maestro que prometió el mar son cine que hay que darle una promoción específica y más intensa, que haya GRPs, que haya emisión de la promo, emisión del spot, que el talento vaya a los programas y otro tipo de impactos más allá del puro GRP y del puro spot.
Conforme han pasado estos años, hemos ido mejorando en audiencias, acertando con programas que han permitido que tengamos talento creativo que defiende las películas, principalmente actores. Siempre se ha hecho, pero había que reforzarlo un poco. Yo no puedo marear a todo el mundo y decir que tengo 50 o 60 pelis al año. No, digo que tenemos 8 que van a salir seguramente con una major o con una distribuidora estilo A Contracorriente, con 300 y pico copias y con un lanzamiento de cientos de miles de euros. Estas pelis las tenemos que apoyar porque son películas con un perfil más industrial que nos interesan para el Prime Time de La 1.
El aspecto cultural del cine ya lo tenemos cubierto en La 2, con Versión Española. Con esas películas no hay problema, accedemos a ellas y nos llegan normalmente, pero creo que hemos ido mejorando nuestras apuestas de cine comercial.

El año 2025 ha sido un año muy bueno porque hemos tenido Los domingos, El casoplón, El cautivo, Romería y La cena entre las 10 más vistas del cine español. La mitad, algo que no recordábamos que nunca se hubiera conseguido. A la vez, hemos ganado 16 Goyas y hemos tenido ese equilibrio de prestigio y de calidad, sin renunciar a la taquilla y, por lo tanto, a la audiencia. Ese reto, aunque nos queda mucho por hacer, lo tenemos enfocado.
A las películas autorales de calidad intentamos darle todo el recorrido posible, aunque la promoción sea otra. En vez de promocionar todas las películas de la misma manera, hemos buscado distintas vías de impacto. Para una película de 40 copias, no sirve mucho que se haga una mención en el partido de fútbol, por ejemplo.
Rubik: Es buscar una promoción más a medida, ¿no?
J.P: Sí, en función de cómo se lanza la película. Si la peli está dimensionada para tener un estreno no muy grande y en cines de centro de ciudad, lo intentemos abrir con Días de Cine. Buscamos otro tipo de promo, no tan masiva. Es mejor promocionar pocas películas durante mucho tiempo que estar promocionando las 50 un poco sin ton ni son.
Además, para poder reforzar nuestra visibilidad y la apuesta por las películas, hemos apostado por los festivales. Hemos potenciado el número de galas que tenemos en los festivales, hemos apostado por el Festival de Málaga, que antes no se patrocinaba, y hemos reforzado el compromiso con Seminci. Nuestro plan es intentar tener algún otro festival que, por fechas, encaje bien para promocionar las películas, para darles el mejor estreno posible. Antes todo se concentraba en San Sebastián, pero la gala que hacemos en el Teatro Victoria Eugenia.
“A veces sentimos demasiada responsabilidad. Hay un tipo de cine que es prácticamente inviable si no es con nosotros”
Este tipo de concepto, paralelo a la programación del festival, nos permite hacer un evento con una película que tiene el sello del festival. Queremos seguir trabajando en esa línea de estrategia de lanzamiento y potenciarla, que los festivales actúen más como lanzadera, nos den promoción, visibilidad gratuita.
Entonces, esos tres pilares han sido importantes: tener más promoción de las películas, reforzar la presencia en festivales y la apuesta por las lenguas cooficiales y las mujeres. El balance es más o menos es bueno pero tenemos que seguir trabajando sobre todo en que nuestras películas sean éxitos de taquilla y que luego se traduzcan en éxitos de audiencia.
Y con la ficción de series yo creo que tampoco podemos hacer mal balance. Hemos conseguido asentar dos series diarias que lideran esa franja en audiencias, que generan cientos de puestos de trabajo y hemos conseguido poner en valor el género de la serie diaria, que al final es el que más sentido tiene en abierto y nosotros, al final, competimos en el abierto.
Nos dan cierto prestigio, cierta imagen de marca y son series que se venden bien en el extranjero. La Promesa es un éxito en Italia y en otros territorios importantes, ha sido lo más visto en HBO a nivel mundial y ha estado en el top 10 de lo más visto en HBO a nivel mundial durante meses. Valle Salvaje también está en Netflix disponible en muchos territorios.

En cuanto al Prime Time, el objetivo era generar más eventos, no exigir tanta fidelidad al espectador. En líneas generales, vamos aprendiendo acerca de lo que nos funciona y lo que queremos hacer. Hemos tenido series que han dado muy buenos datos como La Ley del Mar y, más recientemente Las abogadas, Detective Touré, Ena o Sin Gluten, que han estado promediando dobles dígitos en el Prime Time, lo cual, tal y cómo está el escenario de la ficción en la TV lineal, está bien.
En televisión casi todo falla y hemos tenido también series que no han funcionado. Hay que aprender de las dos cosas. Creo que el balance en general de las dos patas es bueno. No debemos ser eufóricos, porque tampoco hemos cambiado el mundo, pero yo estoy más o menos contento.
Rubik: El cine español está en un buen momento de reconocimiento tanto nacional como internacional. ¿Cómo ves la situación de la industria en estos momentos?
J.P: Yo creo que bastante bueno pero para que el cine español pueda ser relevante tiene que tener más cuota de mercado. Creo que ese es el gran reto que tenemos, de hacer que el espectador esté dispuesto a pagar una entrada de cine español.
Es verdad que hay un punto medio estilo Los domingos o La cena, que tienen relevancia en taquilla pero también son películas de calidad. El gran reto que tenemos es intentar que siempre haya una o dos películas estrenándose cada viernes que apelen al público y que el público las quiera ver.
Ahí queda bastante por hacer pero, como tú dices, en general se están haciendo bastante buenas películas. Se ha olvidado el concepto de la españolada y estamos teniendo películas relevantes en el panorama internacional a nivel festivales, pues te premian Alcarrás o Sirat.
“Queremos que haya cine que vaya directo de los cines a RTVE Play. No vamos a alterar el ecosistema pero sí queremos hacer alguna apuesta anual para darle a RTVE Play un valor de ventana más premium”
Creo que han salido unos cuantos directores de la segunda parte de la década pasada, como Carla Simón o Rodrigo Sorogoyen, que ya llevan unas cuantas películas a sus espaldas, y de repente vemos a Alauda Ruiz de Azúa. Se está generando un nuevo star system autoral de directores que está muy bien.
¿Qué es lo que necesitamos? Que el público lo perciba y que lo refrenden en el cine. No tenemos que competir con Hollywood, pero viendo lo que hay en Europa, me gustaría que tuviéramos una cuota de cine parecida.
Creo que es importante aspirar a tener la cuota que tienen algunos territorios pero intentar diversificar, que no esté todo concentrado. Prefiero más películas que superen el millón de euros.
Rubik: Que haya más clase media. En el cine americano esto se ha perdido mucho…
J.P: Muchísimo más. El cine americano se ha quedado en el evento. En el cine español, antes esas pelis tenían un hueco y es muy importante mantenerlo. Tenemos mimbres para hacerlo, hemos arrancado el año con una cuota de taquilla muy buena. Es verdad que está el efecto distorsionador de Torrente, presidente. Pero, en el caso de RTVE, películas que apoyamos como Rondallas, Ídolos, Tres adioses y Amarga Navidad han logrado superar el millón de euros. Es una gran noticia y son distintas. A ver si cogemos impulso porque es bueno para todos.
Rubik: RTVE tiene su parte de responsabilidad en esta fortaleza. Es un pilar fundamental para la financiación. ¿Cómo asumís este rol, sentís esa responsabilidad?
J.P: Pues yo creo que a veces sentimos demasiada responsabilidad. Hay un tipo de cine que es prácticamente inviable si no es con nosotros.
Suele ser un cine más complejo en su propia propuesta creativa y artística y también en su explotación. Nosotros creemos que a veces el peso es demasiado. No tenemos tanto dinero para tanta producción.
Siempre hemos defendido que la categorización de obra difícil debería ser superior. Como sabes, por norma general, una película no se puede financiar más de la mitad con dinero público, en incentivos, en ICAA o en ayudas, salvo si es en una lengua cooficial, si la dirige una mujer o un novel o si cuesta menos de un millón y medio, que entonces sí puedes financiar un 70 o un 80% con dinero público.

Por ejemplo, Isaki Lacuesta no es categorización de obra difícil. Segundo premio debería ser categorización de obra difícil. Esa obra no es fácil. Que la mitad de una película así se tenga que financiar con aportaciones privadas, es complicado, porque te va a costar conseguir una distribuidora. Según qué autor, te puede costar tener un adelanto de ventas internacionales o que una plataforma o TV le pongan mucho dinero.
Ese cine debería apoyarse más. Necesitamos que el productor dependa menos de esa parte privada, de esas preventas a TVs o plataformas y adelantos de distribución, y que pueda financiar la película más con subvenciones y con incentivo.
Llevamos la responsabilidad con orgullo y somos muy conscientes de la posición que tenemos, pero creo que a las televisiones y plataformas a veces nos cae mucho peso. Y ahora más porque desde la pandemia conseguir adelantos de distribución es más complejo.
Rubik: Todos los años invertís más dinero de la obligación que corresponde. En 2023 un 21% más, en 2024 un 44% más, en 2025 un 17% más. ¿Cómo se decide cuándo se invierte ese porcentaje más?
J.P.: Depende de muchos factores. Hay años que coinciden películas importantes a las que es mucho más difícil decir que no o de autores o películas de mayor presupuesto que comen más presupuesto. Entonces, para mantener el ecosistema toca invertir más.
Otras veces, dependiendo de la propia contabilidad y economía de la empresa, puede haber un mayor margen para gastar algo más.
Rubik: Muchos productores que lean esta entrevista conocen cómo funciona pero para los más emergentes, quería que explicaras cómo funcionan vuestras mesas de valoración y qué requisitos son necesarios.
J.P: Se registra el proyecto en una herramienta de registro donde se sube el guión, el dossier y se rellenan unos campos típicos. En RTVE Promueve seleccionas Cine y ahí te registras el proyecto. Te pone el plazo límite y el deadline del registro para la siguiente mesa. A eso accede a cualquiera. Si tengo una productora que tenga un CIF y le pueda poner el registro, puede presentar el proyecto.
¿Qué pasa con gente con menos experiencia? Un proyecto de cine es un proyecto caro. Es la expresión artística más cara que existe. Buscamos siempre que la película llegue al mejor puerto posible. Valoramos que vaya en coproducción con alguna productora con más experiencia. Valoramos también que tenga parte de la financiación conseguida o si han conseguido una subvención autonómica. Eso implica que te vean con buenos ojos, es un punto a favor.
“Tenemos que cuidar más las series que hagamos. A lo mejor no hacer tantas y con menos capítulos pero que estén bien producidas. ¿De qué sirve que hagamos más ficciones si es el formato que más va a sufrir en el Prime Time? Hay que dar también al espectador lo que quiere”
Si es una productora con poca experiencia pero que ha hecho cortos, eso también lo vemos bien. Como servicio público buscamos apostar no solo por los directores noveles sino también por productoras noveles. En realidad, nada es obligatorio. Puedes presentar una película siendo una productora nueva sin mucho bagaje y sin nada financiado, y que nosotros querer entrar. Ha habido veces que nosotros mismos hemos llamado a la productora después de haber visto el guión, hemos dicho que nos ha encantado y la queremos hacer.
Somos bastante abiertos y no trabajamos solo con las mismas 4 o 5 productoras. Procuramos que la mayor cantidad de productores posibles puedan hacer cine aunque casi ninguno esté al final contento.
Rubik: ¿La fase en la que está es determinante?
J.P: Primero vemos la calidad del proyecto y, en función de la calidad, ya vemos. Lo que más nos fijamos es la calidad del proyecto. Si el guión nos flipa y tiene un buen dossier con referencias, con la propuesta del director, con la propuesta de casting, va a salir bien si el productor es honrado.
Nos fijamos en la calidad artística del proyecto. Si la productora es nueva, puede que le recomendemos que aplique con otra, ya que el sistema de solvencia del productor de puntos para generales y selectivas te obliga a que tengas que coproducir, y también por un know-how que te asegure que la producción salga bien y no tenga problemas.
Rubik: ¿Tenéis cuotas divididas por mujeres o por géneros?
J.P:Por ley tenemos cuota de películas dirigidas por mujeres del 30% pero nosotros metemos el 40%. Luego, de idiomas cooficiales es el 15% y nosotros metemos el 25%.
Respecto a géneros, procuramos crear un equilibrio. Pero por ejemplo, notamos un problema que llevamos varios años que no se hace terror.

Rubik: Sí, quería preguntarte sobre eso. En RUBIK hicimos un reportaje en profundidad sobre por qué no se hace terror. Y la conclusión era que, en gran medida, es porque las televisiones y plataformas no lo suelen coger.
J.P: Con el cine de terror el problema es que cuando llega a la hora de emitirse, no es el mejor contenido, es un género excluyente, igual que la animación.
El terror es un género que hay gente que le da miedo, que le da mal rollo, es excluyente y eso es un handicap. Creo que esto ocurre más en la TV porque en las plataformas hay público objetivo del terror, el público más joven. Entonces, a nosotros solo nos queda la opción del cine pero a la televisión no le aporta nada cuando no se pueden aprovechar los derechos de emisión.
¿Qué creo que hay que buscar? Pues igual huir un poco del slasher, de un terror más tipo Scream o Terrifier, que en la TV es imposible, y buscar un terror un poco más ‘amable’, que pueda tener opción si se arropa bien en programación. Por ejemplo, una película del estilo de El sexto sentido puede ser interesante para un público adulto.
Pero no hay una cuota determinada para géneros. Es verdad que los que nos funcionan mejor en abierto a nivel comercial son la comedia y el thriller. Luego está el cine autoral, que es otro género en sí mismo y si te viene alguien como Isaki Lacuesta, Fernando León de Aranoa o Carla Simón, lo vamos a hacer igual. Al final lo que nos preocupa es el guion y el autor.
La animación para nosotros es muy importante apoyarla y, además, tenemos un canal como Clan donde podamos aprovechar esos derechos de emisión y es importante para la infancia. En terror se nos quedan un poco más cojas las justificaciones para invertir. Ahora estrenamos La ahorcada pero es verdad que no podemos hacer más de una o dos apuesta al año.
Rubik: Sois la televisión que más cine español emite. ¿Qué tal os funciona en comparación con otros títulos extranjeros?
J.P: Bueno, al final estás jugando en la misma liga que una película de Denzel Washington con presupuestos 80 o 100 veces superiores. No es nada fácil, pero sí creo que vamos encontrando un hueco. En La 2 va bien, porque tenemos Versión Española o Historias de Nuestro Cine.
La 2 ha sido siempre el lugar natural del cine español, pero como te he comentado, el reto es subir a La 1 y hemos tenido emisiones recientes bastante buenas. Hemos emitido El Maestro sobre el nivel del mar, El Correo, El 47 o, recientemente, Mala Persona. Vamos haciendo datos con las películas, hemos tenido también algunas apuestas de tarde. Con los Goya hemos hecho siempre especiales, que también nos han dado bastante buen dato.
“No quiero hacer series para La 2. Nosotros hacemos series para La 1 y para que el público las vea, sin renunciar a ser un servicio público. Tenemos que fijarnos en la relevancia. El medidor es si el espectador está contento”
A nivel de emisiones en Prime Time, tenemos que trabajar en que entren en licencia películas que se puedan programar con garantías de que van a funcionar, porque en La 1 tiene que tener relevancia. Yo siempre digo que no quiero hacer series para La 2. Nosotros hacemos series para La 1 y tienen que ser abiertas y que el público las vea, sin renunciar a ser un servicio público. Tenemos que fijarnos en la relevancia. El medidor es si el espectador está contento, si valora el trabajo o no.
Rubik: ¿El nuevo canal cultural también va a emitir cine español?
J.P: No te sé decir, pero yo creo que la idea es que sí ya que el cine español es Cultura. Pero no sé qué planes concretos tienen.
Rubik: En la gala que hicisteis hace unos días se dijo que se iba a recortar a veces la ventana con respecto a la exhibición. ¿Esto es así?
J.P: La ventana normal empieza a los 19 meses pero a los cuatro meses un título va a plataformas y lo que queremos es llevar cine directo de los cines a RTVE Play. Es decir, que no espere un año y medio desde que la película se estrena en cines hasta que nos llega a nosotros.
Por ejemplo, hemos entrado ahora en una película que se llama Kraken, que distribuye Vértice y que tiene a Alejo Sauras y Maggie Cibantos. Esa película se estrenará en cines y a los seis meses la podremos emitir.
Nosotros no queremos alterar el ecosistema. La norma natural de financiación es con plataformas privadas pero sí queremos hacer alguna apuesta anual para darle a RTVE Play un valor de ventana más premium.
Rubik: Pasando ya a las series, la mayor parte de las series van para plataformas privadas. Con este abanico, ¿cómo afrontáis vosotros la producción de series y equilibráis la calidad y la relevancia popular?
J.P: Con las plataformas estamos colaborando, en un modelo equiparable al del cine. Sí que es verdad que, para nosotros, el tema del estreno es importante. La ficción en el abierto ya lucha mucho para sobrevivir, así que si no protegemos las ventanas, pues es complicado.
Consideramos que somos bastante flexibles, porque ahora mismo no puedes hacer una ficción pensando sólo en la TV en abierto. La ficción es el formato televisivo más caro que hay, con la excepción de derechos deportivos. Ha cambiado el hábito de consumo en la ficción, que se ha migrado del abierto a plataformas. Ahora la gente ve los episodios que quiere, cuando quiere y desde el dispositivo que quiere.

Creo que tiene sentido que alarguemos la vida útil de la serie, que primero se emita en RTVE durante un número de semanas, donde se va logrando una notoriedad y un ruido social sobre la serie, pero que luego tenga una segunda vía en una plataforma y que la podamos estirar, incluso que luego vuelva como librería a RTVE Play.
Entonces, trabajar con las plataformas es básico, al igual que incorporar también el incentivo fiscal en la producción. Tenemos que ser eficientes económicamente con la ficción y mejorar nuestros valores de producción, reduciendo el coste del minuto de parrilla al hacer series del mismo presupuesto, pero metiendo menos dinero, porque entran otros players. Todo ello salvaguardando los intereses de Play, que es nuestra plataforma, e intentamos proteger ciertos derechos de que se pueda ver también la serie en Play.
Rubik: En los últimos años producís menos series…
J.P: Bueno, las series tardan mucho más en ponerse en marcha, entonces va por rachas. Es verdad que la producción de ficción en la TV en abierto ha bajado, eso es indudable, y ha migrado a otro sitio. La TV en abierto está siendo una TV de eventos en directo, de actualidad, de ruido social… Yo creo que es una tendencia generalizada, que estoy seguro que no ocurre solo en España.
“Hemos conseguido asentar dos series diarias que generan cientos de puestos de trabajo. Hemos puesto en valor el género, que es el que más sentido tiene en abierto. Además, son series que se venden bien en el extranjero”
En nuestro departamento buscamos series que puedan seguir anclándose en la programación, esto es algo que a corto y medio plazo va a seguir. Creemos que tenemos que cuidar más las series que hagamos. A lo mejor no hacer tantas y con menos capítulos pero que estén bien producidas.
Debemos buscar eventos de programación que acompañen a la línea editorial con el resto de formatos. ¿De qué sirve que hagamos más ficciones si es el formato que más va a sufrir en el Prime Time? Hay que dar también al espectador lo que quiere. Por supuesto, RTVE nunca va a dejar de hacer ficción ni tampoco va a hacer una ficción al año.
De hecho, este año esperamos aprobar bastantes proyectos que se van a ir viendo a lo largo del 2026 y 2027.

Rubik: Antes has mencionado que no quieres hacer series para La 2, pero yo creo que hay una vertiente interesante de series que podríamos considerar más indies, como el caso de Esto no es Suecia, que fue una coproducción internacional y con vistas a RTVE Play, que me parece que no habéis explorado del todo, ¿no?
J.P: Es difícil mantener una estrategia con este tipo de series. Se tienen que dar bastantes circunstancias. Como tú has dicho, que la serie en un momento dado se pueda coproducir a nivel internacional y entonces el coste se mitigue mucho para poder hacer una apuesta de riesgo. Siempre tenemos un ojo en ese tipo de proyectos pero tenemos que encontrar cosas que nos encanten y hagan que merezca la pena incurrir en ese gasto.
Seguimos buscando ese tipo de proyectos. No es nuestro core, no es la línea editorial, pero tenemos alguna cosa también ahí.